¿Qué lecturas os seducen más?

lunes, 26 de diciembre de 2011

Algunos regalos de navidad...


Tras los numerosos comentarios y misivas en nuestro grupo de facebook, algunos correos personales dirigidos a algunos de nuestros colaboradores incondicionales (como el escritor Ángel Brichs), y otros tantos mensajes recibidos en nuestra redaccción remitidos por seguidores, lectores y aún colaboradores publicados en LITERATURA DEL MAÑANA con el pretexto de felicitarnos por nuestra labor y deseranos una feliz navidad, desde este mismo blog hemos querido compartir ese sentimiento con todos aquéllos que hacen posible nuestra existencia: los lectores. Es por ello que creímos oportuno de publicar algunas de esas e-cards. Ésta es una muestra:





Enviada por nuestro colaborador, el poeta y fotógrafo murciano J. A. Pellicer.



Enviada por nuestro colaborador, el pintor y profesor de dibujo egarense, Domingo Povill.


Enviada por el escritor y excursionista egarense Jordi Colell.




Enviada por la Colla dels Federins de la ciudad de Terrassa.



Enviada por la Llibreria Al·lots-Petit Príncep de la calle Consell de Cent, 266 (Barcelona).



Enviada por la ONG vallesana, Ayuda Directa.









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sábado, 10 de diciembre de 2011

Retratos artísticos: Xavier González de Egara

«[...] Amo el fuego desde que era niño. Cuando todavía no había cumplido un año, me arrastré en dirección al fuego en el que mi abuela tenía hirviendo una olla llena de agua, lo recuerdo como si fuera ahora mismo, mi abuela tropezó y el contenido de la olla se vertió sobre mi cuerpo. Estuve más de un mes literalmente atado a una cama para curar las graves quemaduras. Años más tarde, he visto como el fuego incineraba seres a los que he querido, y en consecuencia me conecta con la pérdida, o distintas pérdidas de la inocencia. Cuando pinto con fuego tengo la sensación de que en cualquier momento algo me será arrebatado y, al mismo tiempo, concedido [...]».
Xavier González





 
En un momento difícil para muchos, el cual también se ha cebado con aquellos que viven con y para la pintura, creadores como el internacional egarense Xavier González de Egara continúan mostrando su impronta en diferentes galerías del mundo; eso sí, apretándose el cinturón, lo que en el mercado del arte de los últimos años viene a ser ya, en sí mismo, una tendencia. Con motivo de las nuevas exposiciones europeas (en Berlín y Venecia) que ha realizado en el último año y medio, la redacción de LITERATURA DEL MAÑANA quiso intercambiar unas palabras con el catalán:





En su última exposición, nos descubre una nueva afección artística que busca unir dos amores: el espiritual y el físico. Pero, yendo más allá de esta dualidad existencial, ¿ para ti, qué representa el amor en sí mismo?
A mi modo de ver, en la experiencia del amor confluyen la capacidad de amar y de querer. En la primera se nos rebela un estadio en que el ser, al quedar involuntariamente dominado, alcanza la armonía natural de la existencia: la subyugación. No nos pertenecemos, pero precisamente por esta dependencia podemos configurar en la razón por lo menos un par de dimensiones: la del «yo» y la del «todo lo demás». No sabemos que es ese «todo lo demás», pero sentimos que el ánimo nos llega de ahí, y que nosotros también podemos «ser ahí», más allá de nosotros mismos. Dicho de otra manera, si pudiéramos experimentar el amor cuando nos viniera en gana seríamos «el todo». Entonces nace el querer, deseamos perpetuar la emoción en este primer estadio; poseer el «todo lo demás». Justo ahí se forma la consciencia, o pérdida de el paraíso; no somos el todo. Qué difícil es querer, por cuanto más no hacerlo. No todo acaba con esto, después debería llegarnos la humildad, le seguiría la satisfacción y finalmente nos rendiríamos en continua e incorruptible alabanza a ese gran todo que nos incluye. «Amor supremo», que diría John Coltrane.


Para llevar a cabo tus últimas creaciones (cosa que se refleja en las tonalidades y aspectos cromáticos de tus obras) has decidido emplear elementos naturales. Algo que, quizás se contrapone con tu línea geométrico-cubista anterior, más sujeta a un estricto código matemático (sustrato de la evolución tecnológica que nos ha traído el s. XXI), que en una regresión primitivista a la que está derivando tu obra actual. Defínenos ese cambio...
En mi primera etapa geométrica, de connotación cubista durante siete años, ¡pobre de mí!, quería ver el modo en que se unía al círculo la imagen y en qué punto, ¡a lo Dante!, pero nada de nada: no hay imagen en el mundo interpretado. La poesía de Hölderlin me ayudó a comprender «que sea la naturaleza la que termine la imagen de los tiempos...», dejé entonces que en mi ejercicio participaran elementos vivos   —fuego sobre todo— para poder estar también allí, en el milagro de la subyugación. Amo el fuego desde que era niño. Cuando todavía no había cumplido un año, me arrastré en dirección al fuego en el que mi abuela tenía hirviendo una olla llena de agua, lo recuerdo como si fuera ahora mismo, mi abuela tropezó y el contenido de la olla se vertió sobre mi cuerpo. Estuve más de un mes literalmente atado a una cama para curar las graves quemaduras. Años más tarde, he visto como el fuego incineraba seres a los que he querido, y en consecuencia me conecta con la pérdida, o distintas pérdidas de la inocencia. Cuando pinto con fuego tengo la sensación de que en cualquier momento algo me será arrebatado y, al mismo tiempo, concedido (la inocencia y la consciencia). Siento que en ese fuego habita todo aquéllo que he metido, y en el resto, como una ascua separada de la hoguera, el mundo en su verdad.

Como expresión, el pintor de nuestros días, digamos que yuxtapone su talento a una combinación (cual collage), de las diferentes tendencias que han marcado a ese gran universo artístico. Esa intersección, que preserva en la experimentación académica la excusa oficial para decir adiós a la bohemia, ha secuestrado a ese narcisista e incansable creador para convertirlo en un objeto de consumo más de nuestra sociedad. ¿Es por eso que has escogido Venecia (una de las cunas del arte) para contrarrestar esa norma?
Este pasado invierno lo he pasado atrincherado en mi taller de Berlín, entre serrines y disolventes, lavándome a fuerza de calentar ollas a veinte grados, y un largo etcétera de cosas de esas por las que estaría dispuesto a perder mi salud a cambio de no perder mi libertad. Todos los días durante un año he pintado al rededor de doce horas; ¡más contento que unas pascuas! Obviamente mi pintura no es comercial, pero si se refiere a por qué he dejado a un lado mi «virtud técnica» o el efectismo a secas, te diré que me aburría sobremanera, que me parecía facilón, que detesto al espectador facilón, que en mi primera etapa lo vendía todo, que tras romper con mi primera etapa no vendía nada, que antes, pijos esnobs de poca monta, me ofrecían exposiciones en New York, Sangái, y demás ciudades tumba (siempre fue mentira), y que ahora, por ejemplo, un pastor que lleva trabajando veinte años en una interpretación sobre el Génesis, desde Seattle, me pide si puede utilizar mis pinturas para ilustrar su preciado trabajo, o recibo la sincera felicitación de un pintor judío, con todo lo que eso significa, o la extensa crítica de uno de los más reconocidos profesores de teosofía en Europa; el mismo que me propuso exponer en Venecia. No es que me reivindique, pero teniendo en cuenta de que el dinero me importa muy poco, te diré que no hablo de los demás porque no tengo la menor idea de a qué responden, qué los moviliza y adónde se dirigen. Eso que algunos llaman progreso me pone de mala sombra (a carcajada limpia), el «arte moderno no existe», y el único sistema que me reconoce es el de los cuatro elementos de toda la vida.


El éxito que ha suscitado tu obra, y los apoyos que has encontrado en la crítica, han definido tu trabajo como una variante artística necesaria para la evolución de la escena pictórica actual. Pero, dinos: ¿ cuál debe ser el objetivo del artista de hoy? Y, lo que es también importante, ¿la creciente crisis ha hecho mella en él? ¿Cómo te enfrentas a ese cambio?
Insisto en que sólo puedo hablar por lo que a mí concierne: mi objetivo es el de dar gracias por la existencia, y me gusta hacerlo con pintura, desde que era un niño, claro. En cuanto a lo que a crisis se refiere, en general y exagerando un poco, intuyo que actualmente sólo pintan los pintores. A nivel personal, vender menos me permite realizar más exposiciones; llegar a más gente, en definitiva, no tener prisa por terminar las obras, disfrutar del ejercicio en sí, y tener tiempo para la reflexión, lo que da un margen para la autocrítica. Eso sí, he cambiado mis Jordan N1 por unas alpargatas comodísimas, y los gin tónics por un tablero de ajedrez, afortunadamente.


En cuanto al futuro, ¿qué novedades nos tiene preparadas Xavier González de Egara?
Tras la exposición que inauguré el pasado agosto en la SevenStar Gallery de Berlín, seguiré trabajando en el Génesis; además, tengo la intención de incorporar nuevamente color a mis pinturas...






De carácter y profesión autodidacta y, como diría el pintor Modest Cuixart al contemplar su obra, «de la academia real, la de arriba, en inseparable unión con lo metafísico», Xavier González de Egara (Terrassa, 1980) es uno de los creadores catalanes de más proyección internacional. Su trayectoria, algo tardía pese a su edad, empezó con su particular descubrimiento de la pintura en la entidad terrasense de Los Amics de les Arts en 1999. A partir de ello, y tras unos años de búsqueda y racionalización de los distintos estilos pictóricos que le han permitido desarrollar su arte, en 2003 realizó su primera exposición en la prestigiosa Galería Gothsland (Barcelona). Posteriormente se trasladó a Berlín donde hasta 2007 vivirá, regresando a Barcelona a menudo para participar en alguna exposición. En la capital alemana descubriría algunos de los poetas románticos y existenciales, los cuales aportarían esa visión cosmogónica que podemos apreciar en la obra de González.
Gracias al patrocinio de algunos coleccionistas que invirtieron en su obra, se trasladaría a Nueva York, participando en exposiciones colectivas, vendiendo algunas obras y relacionándose con la bohemia de la metrópolis usense. Medio año después de su llegada, decidió aislarse durante un año entero en Cadaqués (Gerona), pintando, escribiendo y experimentando la naturaleza, revolucionando su forma de entender la pintura mediante la inspiración que halló en la relectura del Génesis. La obra resultante de ese cambio fue exhibida en la Sala de Arte Van Dick de Gijón, en 2009.
Con voluntades y esperanzas renovadas, y gracias a la aceptación que recaba su obra, trabó amistad con el prestigioso crítico de arte Carmine Benincasa (fruto de ello sería la publicación de un monográfico dedicado a la obra de González en la revista Cahiers d’art, 2011).

González, instalado en Berlín desde 2009, tras conseguir entrar en la galería SevenStar de la capital alemana, dejando ya atrás algunas de las actividades que le permitieron lograr nombre y reputación (Taller de Veu de Llum al Naumon en el barco de la Fura dels Baus en Barcelona, en 2006; exposición Arquitectures del foc vençut, en la galería barcelonesa Gothsland, en 2004; exposición Nach der Blume en la Silberblau Gallery de Berlín, en 2003); en los dos últimos años, consolidando su carrera ya en solitario, ha destacado en dos grandes exposiciones (las cuales ya anunciamos en la agenda de LITERATURA DEL MAÑANA: Aleph+Alpha=Omega, en la galería Ca' D'Oro en Venecia, 2010 y Thaumazein, en la SevenStar Gallery de Berlín, 2011).






Entrevista: ©LITERATURA DEL MAÑANA
Imágenes:  ©Xavier González de Egara + (exposición Thaumazein, SevenStar Gallery de Berlín; agosto de 2011)


Para saber más:
www.gonzalezdegara.com




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lunes, 5 de diciembre de 2011

"Lo que el corazón esconde": amor como autopublicación



«[...] Una forma de ver la realidad desde una óptica ultracotidiana, a modo de réplica de esa línea argumental más dada al documental que a la interacción autor-lector que, igual que en el cine (Las edades de Lulú; Revolution Road...) se cimenta el guión de la narrativa de nuestros días [...]»


Ángel Brichs
Escritor y crítico literario


He aquí que, entre el constante repiqueteo de los teclados y los semi-indescifrables algoritmos numéricos del departamento de Ingeniería Nuclear de la Universidad Politécnica de Catalunya (UPC), se escondía esta pequeña joya. Una de esas tantas que pasan desapercibidas. Su autora, una de esa prole de escritoras autodidactas que lanzan torrentes de palabras al vacío (ese espacio cósmico, a menudo sobredimensionado, denominado mundo literario), esperando que alguien coja el relevo y las lea.
La novela, una mezcla de poco menos de 400 páginas que nos remonta a los relatos radiofónicos de Guillermo Gautier Casaseca y a las novelitas que solían escribir autores como Corín Tellado, nos alude a un contexto social y actual determinante: las díficiles relaciones de pareja, y la ya de por sí tantas veces tratada «violencia de género»:


«[...] Carla llevaba una gran polla de plástico en la cabeza a forma de diadema, con un velo que le llegaba a los hombros y un babero donde rezaba muy llamativamente: "Soy la novia". Las demás llevaban algo parecido, pero más pequeño y sin velo ni babero, sólo para distinguirse de otros o para acompañar a la novia y que no fuera ella la única que hiciese el ridículo. Después los llevaron en un autocar a dar una vuelta por Barcelona para ir recogiendo a otros grupos que iban a otra despedida. Cuando se hubo llenado el autocar pararon en la Estación de Sants y, como en su autocar había más hombres que mujeres, se tuvieron que conformar con la música repetitiva de "Nueve semanas y media", de Kim Basinger, mientras una tía llena de silicona se desnudaba allí mismo al ritmo de la música. Terminada la sesión, los tíos que había allí —por lo visto esperando el autocar— se habían tomado alguna cervecita o lo que sea de más, así que empezaron con sus bromitas y de paso entablaron conversación con sus compañeras de viaje [...]».



(Capítulo 35, pág. 288; Lo que el corazón esconde)


Causalidades propias de nuestro tiempo y tan antiguas como las personas descritas desde el finísimo, amargo y antiguo velo que separa esa relación de amor-odio que converge en toda pareja.








Lo que el corazón esconde
Género: Novela (no-ficción)
Autora: Encarnación Alcalde Brotons
Editorial Círculo Rojo (2ª edición, 2011)
382 págs.
ISBN nº 978-84-92849-62-8
Información y venta:




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domingo, 4 de diciembre de 2011

Algunas prosas escogidas, XXIX: Felipe Alonso Simarro



Los mejores clientes del Korova

Las noches en el Korova son tan repetidas que cualquiera podría recitarlas de carrerilla. Hoy, como cualquier otro día, puedes encontrar a Dave Manilow detrás de la barra, haciendo esperar a su chica porque en su pasión por el negocio es capaz de intentar perder el billete de lotería premiado que lo retire. Preocupado por no perder a la clientela del garito, siempre le pareció más importante mantener la mala reputación del local que la de su matrimonio.
Esta noche encontrarás a Peter Cost apoyando en la barra la mitad de las copas de más que lleva mientras trata de embaucar con su sonrisa más golfa a una madurita con ganas de pecar. Verás a Put Defen sentado en la mesa con la copa caducada en la mano, mientras fríamente piensa en la excusa que tendrá que inventar para desaparecer cuando el reloj marque la hora de salida en el escote de la camarera. No dirá nada claro, sólo una confusa explicación antes de esfumarse. Paul Ville le escuchará y asumirá la situación sin más, porque es hombre de mundo, y tan sólo Melo Pats parecerá desconcertado, primero y luego comenzará a reír y dar palmas al comprenderlo. A su lado, a Albert Ricks, le bastará con dejar escapar únicamente media sonrisa con la previsibilidad de sus amigos.
En una esquina de la barra Paul Marriage permanecerá ajeno a todo, concentrado sólo en no pedir la sexta cerveza antes de la quinta, sin aparentar darse cuenta de que casi todas las chicas del local querrían estar casadas sólo para poder ser infieles con él. Mientras, Chemi Marriage, su hermano, estará apoyado en el piano, atento en poner banda sonora de risas a la ácida historia que Paul Martin cuenta agarrado a su gintonic y sin dejar de tocar.
En la mesa de al lado George Carrill y Di Pine no necesitan a nadie. Aunque el viejo profesor Gus Revert esté sentado a su lado callando al silencio, ellos continuarán riéndose en voz baja de la misma broma que comenzaron hace media vida y que todavía no ha terminado. Y permanecerían media vida más si no fuera porque George ha mirado ya el reloj tres veces, pendiente de no recoger tarde a Lorraine del trabajo.
De vez en cuando se incorpora gente nueva al club, de tan pésima reputación como JJ, un matón enorme que trabaja para la banda de Josh DaDa; o Tite Meka, el portero de otro local de mal nombre. A pesar de su fama, ambos se ganaron hace tiempo a toda la clientela cuando demostraron que hasta para ser un gánster hay que ser un tipo de principios.
Y en medio de todos está Jake Gittes, un periodista que observa a toda aquella fauna sin perder detalle en su bloc de notas mental, grabando cada borrón de la noche. Hoy no ha venido sólo, ha traído con él a Jou «el Chino» un tipo que trabaja en correos. Jake le ha invitado a tomar algo para saldar un agravio con él sólo porque la otra noche soñó que no le dio propina cuando le llevó un paquete.
Hace tanto que Jake pasa más tiempo en este local que en su casa que tiene allí su dirección de correo. Dentro de poco se casará y algunos piensan que posiblemente el matrimonio le alejará del Korova. Yo le pregunté a Paul Martin que llevaba años casado.

—¿Qué Jake no vuelva? Muchacho, lleva años viniendo aquí sin razón, ¿por qué diablos se marcharía ahora que tiene un verdadero motivo para no estar en casa?

 


«[...] A veces me entristece que Andy no esté aquí y tengo que acordarme de que algunos pájaros no pueden ser enjaulados, sus plumas son demasiado hermosas. Y cuando se van volando se alegra esa parte de ti que siempre supo que era un pecado enjaularlos. Aun así el lugar donde tú sigues viviendo resulta más gris y vacío cuando ya no están. Supongo que hecho de menos a mi amigo [...]».
Ellis Boyd Red Redding (Morgan Freeman) · Cadena perpetua

Pike Bishop, 21 de junio de 2011.







Relato:   ©Felipe Alonso Simarro (Los Tipos Duros No Escriben Blogs)
Imagen: ©Wikimedia Commons

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Agenda cultural de diciembre. Conferencias, exposiciones y talleres:







Taller fotográfico a cargo de uno de los actuales expertos en fotografía documental, Txema Salvans. En el Metropolitan Museum de Manila (Filipinas), el próximo 3 de diciembre a las 14.00 h (inscripción gratuita). Para saber más: http://manila.cervantes.es/es/cultura_espanol/cultura_espanol.htm








15º Festival de poesía de Cartagena. Del 1 al 5 de diciembre en el Teatro Adolfo Mejía (Cartagena de Indias, Colombia). Con la participación de poetas de diferentes países (Japón, México, España, Irán...). Inauguración el 1 a las 7.00 h.
















Fórum Atlántida. Conferencia a cargo del Excmo. D. José Manuel Blecua (director de la R.A.E.). En la Casa Lonja de Mar; Paseo Isabel II, 1 (Barcelona), el próximo 13 de diciembre de 2011 (se ruega confirmación antes del 7 de diciembre: atlantida@interprofit.es - 93 467 11 75).






 

Fundación Colectania nos presenta la exposición Estilo indirecto, una nueva forma de ver el coleccionismo en clave conceptual. El próximo 13 de diciembre a las 18.30 h en calle Julián Romea, 6 (Barcelona).

domingo, 27 de noviembre de 2011

Encuentros musicales: Lluís Rodríguez






Lluís Rodríguez, más conocido como «Chinito Pinchadiscos», es lo que podríamos definir como uno de esos supervivientes que ha protagonizado, junto a muchos otros, la entrada en escena de un nuevo estilo musical que, si bien hace pocos años se veía como poco más que un «living mode», en la actualidad lo abarca todo. Perfecto figurante de la escena solidaria (hecho que no ha querido desvincular de su trabajo como míxer), tal vez referente obligado en la escena musical barcelonesa independiente; se autodefine a sí mismo como un niño grande que aún cree en la revolución de las ideas, un prefijo de integridad que no siempre se hace muy llevadero en la sociedad consumista en que vivimos. Desde LITERATURA DEL MAÑANA hemos querido tener unas palabras con él:


Dicen que bajo el metafórico alias que utilizas, se esconde un dj de los pies a la cabeza. ¿Cómo fueron tus inicios en este submundo musical?
Desde que era un niño escuchaba siempre la radio, y grababa mis primeros casetes de mis temas preferidos. Más adelate, tras escuchar varios géneros musicales, y haber estado metido en diferentes movimientos urbanos (punk, skater, hip-hop, dance...), en 1997 compré mis primeros vinilos en Monforte de Lemos, en una tienda de un amigo que había montado la primera rave a la que fui. Creo que eran de trance y alguno de techno; poco a poco fui adquiriendo material y practicando en casa.

La libertad musical que acompaña al «disc jockey» en la actualidad, poco se parece a su función de hace dos décadas, limitada a introducir canciones sin serigrafiar un estilo propio ni apoyando la creatividad que sigue a la mezcla. ¿Adónde crees que nos conducirá esa túrmix?
Realmente, la escena musical y la del pinchadiscos ha cambiado muchísimo en dos décadas. Creo que soy partidario que, si los resutados son buenos, o más creativos, poco importa el método de trabajo, la cuestión es innovar y disfrutar de la música, y hoy en día hay un montón de herramientas y recursos para que la gente pueda transmitir su creatividad y energía en una pista de baile. Esto es muy positivo para la escena musical, y veo que cada vez más en las bandas y espectáculos aparece un dj como si fuera otro músico más de la banda, aportando su granito de arena en la actuación. Igual que también en el cine y la publicidad, ya que sus piezas musicales son producidas por grandes dj.

Supongo que, igual que cualquier tendencia (la cual viene a ser, en cierto modo, un movimiento social), los pinchadores como tú también se atrincheran en algunos conceptos o estilos musicales, en su caso el rave. ¿Qué representa Soundconfundent para ti?
Mis inicios fueron muy marcados por la escena rave de Barcelona, y Soundconfundent marcó mi vida por siempre. Montábamos grandes fiestas entre amigos, con otros colectivos locales y del resto de Europa, fiestas en medio de Barcelona a las que venían, a veces, más de mil personas; lo que uno siente cuando uno formaba parte de la gran energía que se creaba en cada fiesta no se puede describir fácilmente. Soundconfundent sigue funcionando gracias a Sergi y a la gente que apoya el colectivo; ya son más de doce años en la «escena». Estuve en los dos primeros años de su creación, y aún mantengo el contacto, pero estoy organizando fiestas reggae con Afrikan Children Sound (jóvenes promesas de la ciudad de Terrassa) intentando arrancar otro proyecto con Eliezer, una amiga que canta muy bien, colaborando con el «Esplai La Fàbrica» del barrio de Can tusell, y a veces con «Fundación Éxit» de Barcelona, que se encargan de ayudar a jóvenes en riesgo de exclusión social. Los géneros en los que me muevo en la actualidad son variados (reggae, el dancehall, rap, los breaks, jungle, electrónica, world music...). Mi inquietud musical siempre me ha permitido de escuchar cosas muy variadas, abriendo la mente, siempre para llevar a experimentar diferentes estilos musicales y desarrollar nuevas disciplinas artísticas.


Hay muchos dj que han utilizado su destreza para elevarse en un sentido más comercial. ¿Crees que la ética musical está por encima de la moral del dinero? ¿Qué opinas de David Guetta o de Dj Tiesto?
Creo que aquél que se dedica a pinchar música de otros artistas tiene que poner la música que más le llene, sea más comercial o no, pero ser fiel siempre a sus valores y gustos. Respecto a David Guetta y Tiesto, respeto su trabajo; no son artistas que escucho ni sigo, aunque me consta que son bastante seguidos por algunos miembros del «Esplai».


¿Lo que se nombraba en época de los pulps y fanzine de lujo de fines de los 80, underground, hoy conocido mejor como «ambiente alternativo» u «movida independiente», es rentable en sí mismo? ¿O, de lo contrario, es más un modo de vida (igual que el surf o el pointing) que un espacio musical y comercial aceptable?
Sí, creo que es un modo de vida, y dependiendo de lo creativo y productivo que seas le sacarás más o menos rentabilidad. No obstante, si hablamos de algo más espiritual, también puede resultar muy rentable (en cuanto a tu felicidad interior, porque es lo que te llena y te hace tener esa chispa a la que muchos han renunciado por hipotecar sus vidas con cosas más banales).

Para terminar, cuéntanos algún hito o suceso que hayas vivido en tu carrera que valga unas palabras...
¡Ja, ja, ja! Pues, mira, el pasado sábado me encontraba en la Jazz Cava (Terrassa), donde montamos una gran fiesta con los chicos de Afrikan Children, a la que vino un montón de gente. Fue una aventura durante todo el proceso; no esperabamos tanto aforo, pero al final llenamos la sala y todo el que vino estaba entregadísimo. No se puede describir la sensación de estar compartiendo esta experiencia. Tambien me estrené en el micro por primera vez, con el apoyo de Eliezer y la crew de Afrikan Children (Pumu, Banks, Jeremy, Melchor, El Afro y Jefrey), con los que vamos a dejar huella en la escena local, y esperemos que nacional durante el año próximo, el cual se presenta lleno de nuevos proyectos y ilusiones.



Entrevista:   ©LITERATURA DEL MAÑANA
Fotografías:  ©Lluís Rodríguez (Chinito Pinchadiscos)

Para saber más: http://soundcloud.com/chinito-pinchadiscos






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«[...] Busco la diversidad musical de cada cultura para difundirla durante el baile. Me encanta mezclar diferentes ritmos y estilos musicales de diferentes partes del mundo y de distintas épocas para transmitir un mensaje a la gente y crear un sentimiento de comunión en la pista. Creo en la diversidad cultural dentro de una unidad más global e intento transmitir esto a través del emocionante arte de pinchar discos [...]».
Chinito Pinchadiscos

Nace una nueva plataforma editorial


Ante la constante renovación del mundo editorial, el editor riojano Emiliano Navas ha sacado a la luz, en este mes de noviembre, una nueva iniciativa que busca la promoción de obras de gran calidad dentro del ámbito literario en territorio riojano, con autores noveles en su mayoría y plantando, desde el portal Lomejordelaediciónriojana.com, una propuesta multieditorial que contará con un soporte online muy bien definido, el cual pretende —como reza su nombre— contar con lo mejorcito de las publicaciones de autores de esa Comunidad Autónoma.





Para más información, consulten el siguiente enlace:
http://www.lomejordelaedicionriojana.com/LOMEJORDELAEDICIONRIOJANANOV2011.pdf






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sábado, 19 de noviembre de 2011

Algunas prosas escogidas, XXVIII: Claudia Bürk



Nos dice H.P. Lovecraft en su relato La tumba, «es una desgracia que el común de la humanidad sea demasiado estrecha de miras para sopesar con calma e inteligencia ciertos fenómenos aislados que subyacen más allá de su experiencia común, y que son vistos y sentidos tan sólo por algunas personas psíquicamente más sensibles». Lovecraft hace muchas otras alusiones en sus relatos acerca de lo que considera «real». «Realidad» es también la única palabra que debería ir entrecomillada…

A riesgo de convertirme en teórica, me he dedicado la mayor parte de mi tiempo a pensar la «realidad» a y «de» fondo, esa que va un paso más allá de lo banal, de lo fraudulento que nos venden los medios de comunicación. Se trata de dar ese paso que solicitaba Platón al mundo de las ideas pero con un sólo pie. Quise trabajar la realidad pero, con cuidado, no dejando de ser parte de ella. Por este mismo motivo me fui de una ocupación a otra, de una ciencia a la siguiente, por esta misma inquietud comencé a escribir (en este idioma que no es el mío) para así acabar de convertirme en novelista. La novela es permisiva. Era la única manera de darle rienda suelta a lo que percibía desde mi realidad y que no podía compartir o deliberar ni gratuitamente con los otros. Porque las afirmaciones gratuitas, sin el respaldo de lo probado no son serias.

Pronto me di cuenta que la «realidad» no era lo que leía o me contaban, percibí cosas que no podían ser explicadas a priori por los otros. Aprendí a callar. Luego, primero por omisión y luego por acción, me conciencié. Al comenzar a leer y escribir muy pronto un arma con las palabras y la acción, comencé a  utilizarlas para recuperar el terreno perdido desde la punta del enredo. Más tarde busqué las respuestas en la física cuántica. Supe que ahí estaban muchas de ellas. Y que aquello que yo percibía como «realidad» podía explicarse.
La realidad estaba escondida en cada una de las situaciones vividas y, sobre todas las cosas, en «mi realidad», que era mi capacidad de visión proyectada al exterior. Esta capacidad de discernimiento es nuestra verdad y la única verdad, la realidad. Pero no existe verdad para nosotros si dejamos que  la manipulen groseramente.

Desde bien pequeña observé que al presentárseme diferentes situaciones en las cuales debía decidir, se me adelantaban las consecuencias. Como si fueran una visión. Tanto era así, que me atrevía a tomar decisiones muy arriesgadas, adelantándome a las consecuencias. Siempre he tenido la sensación de no tan sólo estar existiendo en el aquí o en el ahora, sino que mi «yo», en este mundo, era la proyección de otro de mis yoes en otras realidades. Cuando allá en los años 80 estudiaba física en un colegio alemán, me senté en primera fila para no perderme detalle. Aún recuerdo como el profesor se enojaba cuando traté de debatirle las teorías. Era férrea defensora de la teoría de cuerdas por aquel entonces, y los alemanes en los 80 no querían ni oírla nombrar. Un día, ese profesor me puso de patitas en la calle. Y fuimos a parar al tema de los «mundos paralelos». Le expliqué a mi estimado catedrático (tal y como os lo explicaré ahora a vosotros), que la velocidad de la luz podía ser superada, que no era una constante absoluta como ellos se creían. Si lo era, aquí, en nuestra realidad. Pero existían otras realidades dentro de ésta misma, donde esa velocidad era superior y eso hacía que desaparecieran en nuestra misma realidad, mostrándose intangibles e invisibles.
El profe se puso furioso. ¿Vosotros también? Bien, pues dejadme que continúe explicando como lo hice entonces; vivimos a la vez en múltiples universos, inalcanzables entre sí, divididos por las leyes físicas (porque la velocidad de la luz, como dije, es mucho mayor que la luz que nos permitiría verlos) y que rigen su naturaleza. Existimos muchas veces, a la vez (¿os acordáis de mátrix?). Y nos proyectamos de una realidad a la otra. El mundo más allá de las partículas que conocemos puede ser mucho más amplio y desde luego distinto de lo que imaginamos.
¿Qué dicen los neurólogos? Ellos nos explican como, en realidad, nuestro proceso de asimilación de lo real nos llega al cerebro en forma de bites y así obtenemos lo esencial.  Luego, el cerebro lo vuelve a codificar por segunda vez, para situar lo que percibimos en un contexto. A continuación lo contra restamos con la imprecisa memoria para situar las cosas en el tiempo. Una vez aquí, el cerebro lo compara con sensaciones anteriores. Al final de este recorrido, obtenemos nuestra impresión de lo que es real y afirmamos algo como tal. ¿Pero hay realmente alguien que pueda creer lo que percibe y asentar cátedra sobre ello? La respuesta es claramente NO.
La naturaleza multiplica los universos, le dije a mi profesor de física. A continuación recuerdo como uno de mis compañeros de clase me preguntó, «¿Quieres decir que existen distintas dimensiones?». A lo que respondí: «Sí, existen muchas dimensiones, pero no estoy hablando de dimensiones, no puedes explicar esta idea así. La gente suele hablar de diferentes dimensiones como diferentes realidades, y no es lo mismo. Imagínate estar situado sobre un enorme campo de fútbol; le continué diciendo: bien, pues tu dedo meñique sería una partícula que pudiera percibir ahí la quinta dimensión siendo el campo de fútbol el átomo. Sólo a nivel muy muy pequeño, sería posible percibir una quinta dimensión, por ejemplo. Tal como estaban las dimensiones comprimidas tras el «Big Bang» (todo quedó comprimido). Cuando más comprimida es la materia, tanto y más amplias son las dimensiones. ¿Ves como cuando hablo de mundos paralelos no hablo de dimensiones paralelas? No es un concepto correcto».
Continué explicando en clase, que seguramente todos nosotros teníamos dobles en esas otras realidades. Les dije a mis compañeros que se leyeran Más allá del muro del sueño de Lovecraft, que tal vez les ayudaría a entenderme a mí y mis afirmaciones. Lovecraft ya insinúa en sus relatos ideas similares a las mías. Las apariciones fantasmóricas, que creemos espectros, ciertamente pueden darse y la explicación es tan sencilla como que su materia gira a mayor velocidad de la luz, lo cual los mantiene en su mundo. Cuando logran que sus materias vibren a la velocidad de la luz de nuestro mundo, es decir, al vórtice de 300000 km/seg., se nos aparecen aquí y pueden, al volver a girar su materia más deprisa, desaparecer literalmente delante de nuestros ojos. La misma teoría la aplicaría para las parafonías o psicofonías. Las psicoimágenes. No son más que manifestaciones de esos otros mundos interpuestos como en un abanico con el nuestro. Señores investigadores, ¿por qué no os atrevéis a dar respuestas? Sinesio Darnell ya lo hizo, él está conmigo: «la existencia es multidimensional», así dice. Aunque no es correcto afirmarlo con la palabra dimensional como acabo de explicarlo, sé perfectamente lo que quiso decir.
Como ya existimos en otras partes es, por tanto, imposible de morir. De ahí que obtenemos voces de supuestos difuntos, o imágenes de fallecidos (enfocamos una cámara de video a un televisor. La salida de esa cámara la conectamos al televisor. Iniciamos la grabación y esa onda que se forma entre la cámara y el monitor nos aportará fogonazos de luz. Entonces se obtienen muchas veces imágenes de rostros o siluetas). Pues, señores investigadores, ¿qué pensáis que son? Yo os doy mi idea: son las captaciones de esos otros mundos paralelos. Por tanto, dejaos de cosas paranormales, porque no lo son. La física tarde o temprano nos dará la respuesta. Gracias a Dios, hoy ya no estoy sola con mis ideas, ya no estoy en el colegio y ya no me ponen en la puerta por hablar lo que otros no digieren. Ahora hay físicos que, por ellos solitos, han llegado a mi misma conclusión, como lo es Max Tegmark. Os sugiero que lo busquéis por Internet, así sabréis más.

No importa cuántas batallas se pierdan tratando de imponer LA VERDAD que percibimos. No vivimos festejando victorias sino superando derrotas. Hace unos años, hice una apuesta con un físico cuántico; dije que en menos de treinta años se hallaría constancia de otros mundos. Y en menos de treinta años la ciencia habrá reconocido que la velocidad de la luz, al igual que otras constantes físicas, no lo son en realidad, no en esta realidad. Y que eso explicaba el caos a nivel microatómico y el aparente orden en el macrocosmos. Veremos, pues, qué pasará. Para mí es más importante recuperar la verdad acerca de mis percepciones de la infancia, que no surgirá de adelantados ni esclarecidos. Ser parte de la realidad implica vivirla y transformarla, como poco, ser conciente de mi capacidad para transmutarla. Cuando uno se conciencia de esta responsabilidad, te obligas a trabajar con el día a día y no con los argumentos de la realidad que te imponen los otros desde su ángulo de visión, sino con los hechos coyunturales que tienes al alcance. Y como decía El Che, «seamos realistas, busquemos lo imposible».










Claudia Bürk (1971), es una de esas tantas autodidactas literarias; germana-española de nacimiento, descubrió la lengua española a los dieciséis, lo que le permitió flirtear con su literatura (dentro de la que destacan el ensayo filosófico, la narrativa de ciencia-ficción y la crítica social, sus grandes pasiones).
Su particular interés por la física cuántica, la ha llevado a adentrarse en el universo de la parapsicología, reconociéndose a sí misma como angelóloga. Es autora de numerosos microrrelatos (algunos de los cuales han sido galardonados en certámenes y convocatorias menores), de los que Desde el penúltimo rincón de mi espejo (2008) coincidió ser una antología en la que reúne los mejores, y le añadió un género nuevo (la epístola). Quizá por ello tenga cierto sentido su apego por el post, del que, desde su blog, hace cada día honor a esta misiva digital del XXI. Por otra parte, y dada su injerencia en el mundo de lo oculto, cabe destacar su participación en programas radiofónicos como Clave7, El cercle enigmàtic o Set llunes, entre otros.
Las nueve ventanas de Jeanne Bardeot, publicada el pasado febrero, es su primera novela. Al tiempo que con ésta, en el presente artículo nos envía un mensaje de clara orientación post-existencial, abordando algunos de los temas más cotizados dentro de la parapsicología moderna: los mundos paralelos y/o estados de consciencia.
 
 
 
 
 
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Existen mundos paralelos en los cuales existimos al mismo tiempo

martes, 15 de noviembre de 2011

LITERATURA DEL MAÑANA participará en la edición 2011 de los "Premios 20Blogs"

Por segundo año consecutivo, este blog participará en los premios blogueros que organiza el diario 20minutos.



 
Más información en:







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domingo, 13 de noviembre de 2011

"Balcó de Montserrat" publica un monogràfic de LITERATURA DEL MAÑANA

En el núm. 519 de la revista vacarissana Balcó de Montserrat ha sortit publicat l'article Alguns llibres de l'Scriptòrum Bíbicum et Orientale, aparegut prèviament a LITERATURA DEL MAÑANA, i que podeu consultar-lo al següent enllaç: 


Amb aquesta publicació, aquest blog torna a aterrar en el difícil i, a vegades, inaccessible terreny del paper, tot ensenyant-nos que algunes publicacions digitals també tenen cabuda als mitjans més tradicionals.










Imatge: ©Balcó de Montserrat

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domingo, 6 de noviembre de 2011

Un nuevo centro de I+D literarios abre sus puertas en Madrid


El Centro de Literatura Aplicada «Función Lenguaje» abrió sus puertas el pasado mes de octubre, en la calle Doctor Fourquet 18 -bis, en el madrileño barrio de Lavapiés.

Sus objetivos principales son conseguir revalorizar el lenguaje a través de la escritura y la lectura y ofrecer un espacio de encuentro para todos aquellos que estén interesados en debatir y reflexionar acerca del mundo, la cultura y la creación.

El Centro tiene un convenio con la Universidad Camilo José Cela, para sus Cursos de Postgrado: Máster y Experto en Creación Literaria Multidisciplinar y Especialista en Creación Literaria, que se imparten en modalidad presencial y en línea. También mantiene acuerdos con entidades de referencia cultural como el Instituto Cervantes o la Fundación La Caixa. Función Lenguaje también es jurado en el premio Jóvenes Talentos de la Fundación Coca Cola. Además, ofrece un buen número de cursos monográficos que abarcan diferentes materias relacionadas con la escritura (Guión cinematográfico y de televisión, Escritura para la escena, Periodismo literario, Relato Breve, Composición del texto narrativo, Crítica literaria, Formación de Lectores Profesionales…).

Función Lenguaje cuenta además con un ciclo de exposiciones (fotografía, pintura, poesía visual...), en el que sus alumnos y sus inquietudes expresivas transversales a la literatura, son pieza fundamental. No por menos, y a pesar de su prematura existencia, ya cuenta con toda una apretada agenda de actividades para los próximos meses, en la que podemos destacar una serie de conferencias sobre arte, poesía y fenómenos sociales (conferencia Poesía en expansión, a cargo de Dioniso Cañas, el 10 de noviembre a las 20.00 h; conferencia Una breve historia del blues, a cargo de Francisco Simón, el 24 de noviembre a la misma hora; conferencia Introducción a los Creative Commons, por Henar Pérez Castaño, en diciembre...), así como de cursillos, talleres y exposiciones variadas, siempre en la tónica de la entidad, o sea, a favor de las cuestiones en que se cimentan los diferentes géneros artísticos en nuestros días, ahunando en la proyección de los nuevos circuitos de ideas y de la innovación constante en los métodos de estudio, objetivos donde Función Lenguaje desea sentar un precedente.





Imágenes: ©Función Lenguaje




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LITERATURA DEL MAÑANA colaborará con una nueva entidad cultural

Función Lenguaje, una joven entidad que abrió sus puertas en Madrid el pasado mes de octubre será, a partir de este momento, una nuevo centro de la cultura con el que LITERATURA DEL MAÑANA colaborará en el futuro. Los factores por los que hemos apuntado nuestra decisión se resumen en I+D al más alto nivel; como anunciara nuestro ex administrador, Ángel Brichs, en una reunión de nuestro equipo de redacción:

«[...] Por fin se ha creado una entidad que, a modo de una fábrica de ideas artística, pretende agrupar a pensadores y creadores en un mismo ámbito, aunque, y eso es lo más importante, manteniendo su independencia a todos los niveles, y así, dentro de un centro privado, pieza inalienable para el fomento de la cultura del progreso, representar un foro donde todos puedan tener cabida [...]».


Para saber más:
www.funcionlenguaje.com
 


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Algunas prosas escogidas, XXVII: Eva María Ruiz


La vida es ahora

 
Rendirnos al momento presente, dejando que los recuerdos nos invadan, es algo que a todos nos sucede de vez en cuando. Hay días en los que no podemos más que dejarnos llevar por nuestras entrañas y nuestro latir, días en los que no podemos luchar contra nuestra condición y nuestros pensamientos. Esos días son los días en los que sentarse a la luz del sol, contemplando lo presente, o mirar por la ventana desde nuestro rincón favorito es lo único que podemos hacer o, al menos, lo único que se debería de hacer.

Sin resistencia, dejarse vencer por la fuerza del ahora.

Si llueve o no, si es enero o julio no importa, ni tampoco si hemos despertado así o si nos sorprende en el momento de cerrar los ojos para iniciar nuestro descanso hasta mañana. Sólo importa que así sentimos en ese preciso momento. Y nada podemos hacer por cambiarlo.

Hay cosas con las que hemos de aprender a vivir, cosas que no pueden desvanecerse aunque intentemos exiliarlas de nuestra vida, que siempre nos perseguirán por más que busquemos la forma de desterrarlas de nuestra memoria. La mente siempre persiste, es su razón de ser, repetirnos hasta la saciedad todo lo que guarda en sus rincones, en sus archivos primitivos y en los más actuales, recordarnos lo que hemos tenido y lo que hemos perdido, lo que vivimos y sentimos para hacernos flotar la nostalgia por todos los poros de nuestra piel, matando todo propósito de intentar negar nuestra realidad, aquella que, nos guste o no, hemos construido con cada decisión tomada, con cada paso cruzado, con gestos, palabras, canciones y algunas mentiras entre muchas verdades. Y en otros casos, al revés.

Lo que la razón nos diga en días como estos poco importa, aquí sólo manda el corazón, la mente ya hizo su trabajo cuando decidimos ciertas cosas que ya no se pueden borrar, las vivencias persisten aún después de nuestro tiempo, y muchas nos acompañarán hasta el último día que estemos pisando este suelo, el mismo que nos vio hacer y deshacer para luego continuar por el mismo u otro camino, pero el mismo suelo al fin y al cabo, la misma persona que hoy somos, con más arrugas y recuerdos, probablemente también con más sabiduría y más errores cometidos que nos ayudaron a aprender para que hoy podamos sentir esta fuerza imparable del ahora que nos tumba frente al mundo, diciéndonos quiénes somos aparentemos lo que queramos aparentar.
 
A nuestro «yo» no podemos engañarlo, nacimos con él y a él volveremos. Por eso, en el camino de vuelta a casa, más vale dejar atrás las máscaras y los disfraces, hablar con voz alta y clara para decir lo que sentimos, sin negar las verdades y enterrando las mentiras para no darles cobijo alguno en nuestra existencia, porque siempre llega el día en el que, nos parezca bien o mal, sólo podemos mostrar nuestra rendición al presente, dejarnos vencer por el ahora que nos envuelve y levantar la vista para que todos vean en nuestros ojos un atisbo de luz, que fue siempre la intención de hacer las cosas bien, aunque en tantas ocasiones nos hayamos equivocado al escoger.
 
Lo importante es que, tarde o temprano, alguien pueda darse cuenta que hemos sido aquella persona que intentó seguir su camino con entereza al margen de las adversidades, con transparencia y convicción, sin prejuicios y con principios. Pero, sobre todo, que esa persona que descubre los hechos sea uno mismo, porque no hay mayor felicidad que descubrirnos rendidos al presente como parte intrínseca de nuestra condición de humanos, vencidos por la fuerza de una vida llevada bajo nuestros criterios y fuera de las normas que otros algún día inventaron para hacernos creer que un sistema podía controlarlo todo.

Porque ese día, en el que el momento presente nos gana la mayor de las batallas, es el día de nuestro despertar. Y sólo si abrimos los ojos empezaremos a vivir nuestro sueño, más allá de que el mundo pueda entenderlo o decida desterrarnos a nuestra propia locura.

La vida es ahora.
 
 
 
 
 
Nacida en Barcelona (1976), Eva María Ruiz es diplomada en Gestión y Administración Pública por la Universidad Pompeu Fabra, a lo que le siguió un Postgrado de Economía Pública en el IDEC (Institut d’Educació Contínua de Catalunya), guiando su trayectoria profesional en diversas áreas empresariales, particularmente en el márquetin y la publicidad. Al margen de ello, y desde hace años, su inquietudes literarias le han llevado a ser galardonada en varias ocasiones. Por si fuera poco, semanalmente publica un artículo de temática distinta en el blog vinculado a su libro La verdad scarlata: www.laverdadscarlata.blogspot.com, obra, quizá en la línea del presenta artículo, reflexiona sobre los actuales valores existenciales que rigen nuestras vidas.
 
 
 
 
 
 
 
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