¿Qué lecturas os seducen más?

martes, 13 de octubre de 2009

Ramón Cerdá: un talento literario en estado puro...



Tan solo hemos conocido dos autores en los últimos años que nos lo han dicho todo en las tres primeras páginas del primer capítulo de sus novelas. Uno es Stieg Larsson, quien ya ocupó un hueco en este blog. Otro...lo tienen ante ustedes, y al que damos las gracias por su innegable interés y prestación de colaborar con LITERATURA DEL MAÑANA. Es por ello que le guardamos un lugar muy especial en las páginas digitales de ésta publicación. Un puesto que coincide directamente con la forma de ser de éste notable autor. Un esencialismo natural que le ha hecho convertirse en uno de nuestros ODISE@S, entrando a formar parte de nuestros colaboradores más singulares. Y como es costumbre en esta sección, medio la colaboración inestimable de Ángel Brichs, quien, aparte de ayudarnos a redactar gran parte de esta reseña, le damos la posibilidad, como siempre, de realizar la siguiente entrevista, para mayor interés de nuestros lectores:




A. Brichs: También comparto la idea anteriormente expresada por la redacción del blog, y agradezco la gentileza que le ha permitido aceptar nuestra invitación. Pero yendo a lo práctico, debo decirle que me ha sorprendido bastante el estilo narrativo que usa en sus novelas. ¿De quién se influenció?
R. Cerdá: Como cada escritor (o novelista como prefiero que se me considere), intento tener un estilo propio, aunque lógicamente la primera norma para escribir es leer y leer, y por lo tanto es indudable, que queriendo o no, uno se vaya dejando influir por las cosas que va leyendo a lo largo de su vida. No sabría decir quién me ha influenciado más en mi manera de escribir, aunque sí que puedo asegurar que hay un autor, que cada vez que lo leo (hay novelas suyas que me gustan y otras que no), me incita en cierto modo a seguir escribiendo. Me refiero a Stephen King.
A. Brichs: Dicen que empezó a escribir a los dieciocho años. Explíquenos como fue eso.
R. Cerdá: Yo era un joven bastante reservado al que siempre le ha gustado leer mucho y relacionarse poco. Creo que a todos los que nos gusta leer, antes o después nos planteamos la posibilidad de escribir algo... aunque sea un diario. Por aquel entonces a mí me ocurrió eso y solía leer también relatos cortos, por lo que empecé por lo más fácil (o más rápido) que es escribir este tipo de obras. Fue entonces cuando escribí "Su único regalo", "Sería inútil", y "Adrenalina", todas ellas publicadas en prensa años más tarde y ahora disponibles en mi web personal www.ramoncerda.com . A partir de ahí me entró el gusanillo y decidí escribir una novela de mayores dimensiones. La novela se titulaba Vendeyta, y trataba de una venganza porque por aquel entonces eran mis novelas favoritas (El Conde de Montecristo, El cazador de barcos...) Nunca se llegó a publicar y no creo que lo haga nunca, pero le tengo mucho cariño por ser mi primera novela, la cual, además, es la única escrita con máquina de escribir... una portatil Typpas. ¡Suerte que ahora tenemos los procesadores de textos!
A. Brichs: De la novela "Confieso", publicada en el año 2000 se realizó una tercera edición con 70.000 ejemplares, de los cuales, 67.000 fueron distribuidos por la revista española TIEMPO. ¿Considera esta novela como su mejor creación literaria o sólo un puente para llegar a la posterior trilogía que inició con la Habitación de las mariposas?
R. Cerdá: No es ni mucho menos mi mejor novela, lo que ocurre es que cumplía unos requisitos concretos para poder ser distribuida por TIEMPO. El principal, su tamaño, relativamente reducido (50.000 palabras), por cuestión de peso para el empaquetado junto con la revista, y otro el carácter veraniego y algo subido de tono de la publicación. Se buscaba que fuera una novela ligera y rápida de leer (ideal para unos días de playa) y con un porcentaje de carga sexual importante. Por eso se utilizó esa novela y no otra. Personalmente creo que son mucho mejores las tres novelas que componen la trilogía de LA HABITACIÓN DE LAS MARIPOSAS. Estuvimos a punto de utilizar RECUERDOS que es una novela totalmente erótica (la única que tengo de estas características), pero está pendiente de revisar y por cuestión de plazos no me pude comprometer a tenerla lista a tiempo.
A. Brichs: En su vertiente profesional, se dice que Vd. es un empresario que se ha hecho a sí mismo, le van bien los negocios y posee una sinergia que le hace ser muy coherente con las cifras. ¿Se ha servido de esas cualidades para trazar ese estilo simple y conceptual que exporta en sus novelas?
R. Cerdá: Creo que sí. Soy y he sido siempre una persona autodidacta y muy práctica que ha ido aprendiendo sobre la marcha. Eso creo que hace que, en parte al menos, el estilo que tengo a la hora de escribir sea muy visual (porque también me gusta el cine) y posiblemente poco académico. Nunca me ha gustado la teoría excesiva y creo que el sistema de enseñanza no es el adecuado. Tampoco he sido partidario de los talleres de escritura y este tipo de organizaciones, las cuales creo que pueden ser útiles y las respeto enormemente, pero no me veo en ellas para nada.
A. Brichs: Dicen que su mujer le instó a volver a escribir. ¿Por qué?
R. Cerdá: Si he de ser sincero, siempre me ha faltado algo de confianza en mí mismo en lo relacionado con el "arte" de escribir. Lo hacía porque me gustaba, pero nunca había creído en mí mismo hasta que mi mujer insistió en que podía llegar a ser un buen novelista (eso creo que fue más bien cosa del amor).
Lo cierto es que me estuvo insistiendo en que escribiera otra novela (yo era bastante reacio y por aquel entonces solo escribía ensayos, algunos de los cuales están publicados gratuitamente en mi web), y así surgió la cosa, creo recordar que fue en 1999 ó 2000, en un viaje por Asturias. Ahí nació el germen de mi primera novela (obviando la de la adolescencia): ALDEA, la cual por cierto acaba de ser revisada totalmente en la actualidad y será pronto editada.
A. Brichs: En la mayoría de sus novelas tiende a identificar el protagonista principal con un escritor de renombre o venido a menos. ¿No cree que esta premisa tan utilizada en la novela anglófona (veamos el ejemplo de La ventana indiscreta) está un poco trillada?
R. Cerdá: Sí, es posible, pero hay que decir que no en la mayoría. De las siete novelas, más la octava que ahora estoy escribiendo, sólo en dos de ellas ha ocurrido esto (Confieso y El fantasma de los sueños) Claro que en la actualidad solo hay tres publicadas, y visto desde ese punto de vista, sí que se puede hablar de mayoría. Creo que tiene una explicación, cuando uno escribe, todos los personajes tienen algo de él mismo (y digo todos, no sólo los protagonistas), y a veces, por inercia, es más fácil escribir sobre un escritor que sobre... un astronauta. Por cercanía simplemente.
A. Brichs: Su trilogía, formada por "La habitación de las mariposas", "El fantasma de los sueños" y "El encantador de abejas" quedan unidos por el espiritismo, el cual se centra como hilo conductor de la historia. ¿Por qué se valió de ésta variante de la parapsicología para dibujar el epicentro de las historias de sus protagonistas?
R. Cerdá: Básicamente, hay dos motivos. El primero es que es un tema que da mucho juego a la hora de escribir porque la fantasía se dispara con mayor facilidad. Por otra parte, aquí tenemos de nuevo la influencia de mi mujer, a la que siempre le han gustado esos temas y hemos compartido conversaciones interesantes a lo largo de todos estos años que estamos juntos. Debo aclarar no obstante, que si bien es el hilo conductor de las tres novelas, no es el tema principal. Me gusta mezclar cosas más mundanas con otras más "espirituales" para conseguir una trama interesante y que enganche al lector.
A. Brichs: El primer capítulo de EL FANTASMA DE LOS SUEÑOS habla de un niño que se escapa de un internado para ir a cazar ranas en una alberca de aguas pestilentes. Asimismo, un suceso que allí ocurre marcará una parte de la vida del protagonista. ¿El carácter introvertido del niño que huye de todo para ir a cazar ranas y el efecto simbólico que Vd. añade en la acequia como la visión superficial de un mundo subacuático fantástico, cuyas aguas encharcadas abren una puerta a lo desconocido, es en modo alguno un subproducto de una historia que vivió cuando era pequeño?
R. Cerdá: Me identifico bastante con el personaje. Estudié en un internado (aunque no estaba interno), donde el ambiente resultaba bastante sobrecogedor para un niño de 7 u 8 años. De pequeño era muy reservado y solitario (al crecer, junto con la vergüenza y otras actitudes que considero un defecto, éstas características han ido desapareciendo).
En cuanto a la alberca, existía de verdad, cercana a un lugar donde iba a veranear cada año con mis padres, como también existía el matadero cercano, y había ranas y pequeñas serpientes de agua en ella, aunque nunca he llegado a verla helada. Siempre he tenido cierta fobia al agua cuando no se distingue el fondo desde la misma superficie. Todavía hoy sería muy reacio a sumergirme en un líquido oscuro y de las características que detallo en el libro, aunque supiese a ciencia cierta que nada hay escondido en él. Sí, creo que alguna vez he soñado también algo parecido, con monstruos del estilo a los que Consuelo imagina de niño.




"Dado que en las tres novelas que componen la trilogía, la trama básica es la del espiritismo, bajo mi punto de vista es todavía más importante hacer creíble la historia, para lo cual, tanto la ambientación como los datos que se incorporan han de tener una cierta coherencia.
En este caso, una parte importante de la historia transcurre alrededor de la actividad funeraria (tanatorio, crematorio...), donde se realizan una serie de prácticas ilegales. Todo lo que se habla u ocurre relacionado con los viajes astrales está documentado. Hay cosas difíciles de creer, y yo no digo que existan o dejen de existir, pero hay documentación suficiente sobre ello como para hacerlo creíble dentro de un contexto adecuado.El final, como en la mayoría de mis novelas es bastante inesperado, e intento por lo tanto sorprender al lector."

Ramón Cerdá




A. Brichs: Explíquenos una experiencia personal digna de sus historias. Algo que no sepa el público.
R. Cerdá: Hay cosas que uno solo puede contar en su autobiografía (la que se escribe de los ochenta para arriba), pero sí que puedo decir que debido a la originalidad de mi servicio profesional de SOCIEDADES URGENTES, y por el mal uso que algunos clientes han hecho ocasionalmente en algunas de ellas, me he visto involucrado más de lo que me hubiese gustado en asuntos policiales, judiciales, y similares. Quien siga mi blog (aunque ahí no lo cuento todo) www.ramoncerdablog.com sabrá a qué me refiero. Creo que tengo material suficiente para alguna otra novela con este tipo de situaciones kafkianas que he tenido que sufrir estos últimos años.
A. Brichs: Díganos para acabar, ¿Qué nuevas historias está cociendo Ramón Cerdá?
R. Cerdá: Estoy trabajando ahora en una nueva novela. Al principio iba a ser la que rompiera con la trilogía de LA HABITACIÓN DE LAS MARIPOSAS para convertirla en una tetralogía, pero la magia de los personajes (siempre he dicho que tienen vida propia cuando uno se limita a esbozarlos) me están llevando por otros derroteros. Aún no lo tengo totalmente claro, pero creo que será una novela totalmente independiente y no trataré para nada el tema del espiritismo. Al principio iba a ser espiritismo/posesión diabólica, con Consuelo como personaje secundario, pero finalmente creo que se quedará solo en posesión diabólica y Consuelo se quedará en el tintero por algún tiempo más.
Al igual que ocurrió con EL ENCANTADOR DE ABEJAS, donde la novela transcurría en distintas épocas (Año 0, año 1888 y época actual), en este caso empieza en la baja edad media (año 1320) y seguirá en la época actual.
Debo decir también que es la primera novela que está siendo escrita de forma más constante. He delegado muchas de mis tareas en la empresa, y por primera vez me siento como un novelista de verdad que puede dedicarle tiempo a sus criaturas.
Por decirlo de algún modo, es la primera novela del resto de mis novelas. Con ella tengo claro que empiezo una nueva fase de mi vida.








Algunas notas acerca del autor...


Ramón Cerdá, Ontinyent (Valencia) 1964, empezó su andadura profesional como empleado de banca, donde permaneció alrededor de cuatro años, para posteriormente ejercer como jefe de administración en una empresa privada de automoción. Entre un empleo y otro, este sólido ejecutivo y comercial nato, ocupó distintos cargos como encargado de almacén, vendedor de libros y de coches. Fue a los 26 años, en 1990, cuando junto con otros dos socios fundó una asesoría de empresas que más tarde le serviría de puntal para la consolidación de un proyecto ambicioso, por el que este empresario conseguiría ganarse el lugar que se merecía: SOCIEDADES URGENTES. Así fue como bautizó lo que en sus inicios fue una operación modesta que iría consolidándose a paso de gigante, obligando a su creador a dedicarse de forma exclusiva.
Pero, dejando de lado la innegable capacidad para los negocios del autor, cabe decir que siempre ha tenido una mirada puesta en el ámbito literario. Fue ya en la temprana edad de dieciocho años cuando escribió su primera novela, Vendeyta, aún sin publicar. Más tarde, y fruto de las tareas de asesoramiento y gestión vinculadas a su empresa, publicó ensayos, tales como Manual de publicidad, Interpretación de Balances y ratios ó Manual de negociación bancaria, entre otros), orientados básicamente hacia su clientela. Pero no fue hasta el año 2000, como fruto de la inspiración que le inculcó su mujer, cuando se volcó casi de lleno a su faceta literaria.
Confieso, publicada por la Editorial Contrapunto en el 2001, novela que roza el género erótico, obtuvo su primer gran éxito, realizándose varias ediciones en las que ha vendido casi cien mil ejemplares.




"EL FANTASMA DE LOS SUEÑOS es, bajo mi punto de vista, una de mis mejores novelas (criterio estrictamente personal). Forma parte de una trilogía que empecé con LA HABITACIÓN DE LAS MARIPOSAS y he finalizado con EL ENCANTADOR DE ABEJAS. Las tres pueden ser leídas de forma totalmente independiente."
Ramón Cerdá



Pero fue la trilogía espiritista que publicó en Editorial Club Universitario, que empezaría con La Habitación de las Mariposas, lo que le permitió consolidarse en el amplio mercado literario como un autor coherente, provisto de un lenguaje simple que provoca una gran avidez entre sus lectores. Es así como Cerdá ha conseguido su punto de inflexión, logrando una prosa con la que está muy a gusto y que, seguramente, nos continuará sorprendiendo a todos.





Sobre EL FANTASMA DE LOS SUEÑOS (Editorial Club Universitario, 2009) ...


SINOPSIS (extraída del libro):

[Oliver, escritor de éxito, es abatido a tiros por un asesino a sueldo. Roberto, amante de la mujer de Oliver y también escritor, tendrá la posibilidad de apoderarse de la última novela de Oliver gracias a la colaboración de Soraya. ¿Podrá Oliver hacer algo por evitarlo después de que haya sido certificada su muerte?
Ramón Cerdá nos introduce de nuevo en el mundo de lo paranormal. Espiritismo, viajes astrales, recuerdos olvidados y sueños increíbles se conjugan con temas más mundanos como la infidelidad, los asesinatos, el suicidio, y las, a veces no menos extrañas, relaciones humanas.]






La novela empieza con una cita de Tom Clancy que, según el autor tiene mucho que ver con sus novelas: ¿La diferencia entre realidad y ficción? La ficción debe tener sentido.



"En todas mis novelas hay una parte más o menos importante de documentación previa. Esto ha ocurrido principalmente en EL FANTASMA DE LOS SUEÑOS y en EL ENCANTADOR DE ABEJAS, que son las dos más complejas (sobre todo la de EL ENCANTADOR porque la trama se desenvuelve en tres épocas distintas: El nacimiento de Jesús (año 0), Jack el Destripador (1888) y la época actual."
Ramón Cerdá


"En realidad había tenido la intención de ir a comprarlos y finalmente no llegó a hacerlo, pero el subconsciente lo guardó de alguna manera, nadie podría saber con qué fin, y el fantasma de los sueños lo recuperó para ir de compras por su cuenta. Eran tonterías de ese tipo las que pasaban a menudo, pero no era eso lo que ahora parecía estar sucediéndome. Lo que ahora evocaba mi memoria era algo más profundo y lejano, a la vez que lo hacía con todo lujo de detalles. Eso era también lo extraño. ¿Por qué tanto detalle? Era como si me hubiera ocurrido ayer mismo y no casi cincuenta años atrás."
Fragmento del Cap. 1 del libro "El fantasma de los sueños", de Ramón Cerdá





Nuestros críticos opinan...



Cerdá es el tipo de escritor que escribe por que le gusta, y no para vivir de ello. Muchos han sido los escritores que han confluido en esta premisa. Un caso parecido es el del autor del éxito de ventas del año 2006: La Catedral del Mar, Ildefonso Falcones, abogado y ganador de ningún premio literario que se conozca. La facilidad que posee Cerdá para crear historias da fe que, gracias a la providencia, en España poseemos grandes escritores que, aunque años atrás fuimos eclipsados por ingleses, franceses o americanos, ahora podemos decir con la cabeza bien alta que no les tenemos que envidiar nada al respecto.
Cuando empecé a leer algunos capítulos de EL FANTASMA DE LOS SUEÑOS, me sorprendió la rapidez con la que te puedes ver atrapado con su lectura. La conexión fluye instantáneamente, te embriaga, te eclipsa. Y no te fecunda con un extraordinario ritmo en el lenguaje o un exceso de recargamiento abusivo en él, muy visto en la mayoría de novelas actuales, las cuales casi podrían optar a una competición del individualismo del autor fruto de un alto grado de intelectualismo progresivo. Nada de ello vemos en Cerdá. Al contrario. Nos cautiva con la sencillez, la franqueza, medio la idealización "infantil" a veces, "madura" otras. Existen pocas obras que te calen de forma tan directa. Sin luchar por conseguir ver lo que existe detrás del argumento o las escenas en que se nos quiere sumergir. Eso coincide en que, mucho más lejos de canalizar la idea del lector o hacer ejercicio de contemplación para querer escribir aquello que le agrade, el autor nos trae aquí el fruto de aquello que es y no lo que nos quiere reflejar. O sea, ese principio subjetivo que engloba toda obra antes de se publicada, para bien o mal de sus lectores. Ya que el "efecto venta" es importante, pero ser sincero y creíble lo es más todavía. Y a veces, el extremo embellecimiento del lenguaje no representa una carretera hacia el resurgir literario de los autores, sino un obstáculo en su currículum. Por el contrario, en Cerdá vemos una omisión reiterada por los academicismos y una extrema asiduidad a la retórica simple, casi rozando el lenguaje popular, a modo de imagen y semejanza de nuestros pensamientos. En definitiva, Cerdá escribe lo que piensa y tal y como nace desde su cerebro, sin usar apenas recursos artificiosos con los que cargar sus textos. Está claro que algunos le podrán o no agradar la temática de sus novelas; pero lo que las aparta del género de suspense o fantástico es precisamente el lenguaje, o sea, la capacidad con lo que contar algo paranormal con nuestras propias palabras, sin ambigüedades. Ello me hace recordar las palabras de David Hume, filósofo empirista inglés cuyos tratados y ensayos se siguen teniendo muy en cuenta, contado ser de gran actualidad, incluso en nuestros días, a parte de ser considerado un gran escritor en su época: "Debemos cuidarnos más contra los excesos del refinamiento que contra los de la sencillez; y ello, porque los excesos del primero son menos bellos y más peligrosos que los de la segunda"



En EL FANTASMA DE LOS SUEÑOS, (Editorial Club Universitario, 2009), el hecho de la acequia, aparecido en su capítulo primero, donde el protaonista iba a cazar ranas, se engloba dentro del viejo tópico infantil donde lo simbólico sigue a lo real, medio una circunstancia que caló a nuestro protagonista de pequeño. Circunstancia que le ha marcado durante toda su vida. También confluyen en él dos datos muy relevantes, su aislamiento hacia los demás niños de la escuela (a razón de su ingreso en un internado donde se le aparta de su familia), y el caso de la alberca donde iba a cazar ranas (método que le servía como fuga de su rutinaria vida). De allí sale el ejemplo clásico de la recreación de lo fantástico que se hace el protagonista a sí mismo, como para sufragar su carácter tímido e introvertido, hecho que obtendrá su cenit en el acto de perder su tirachinas, único elemento que le hacía sostenerse dentro del mundo real. Pero, ante todo, Cerdá sabe ingeniárselas para contar historias (como la de la balsa de las ranas) que, partiendo de una experiencia vivida, en parte, saca a relucir todo su imaginario para adaptarlo en cada ocasión, como hacen millares de escritores, para, acto seguido narrar hechos que nunca ha vivido (como la etapa de aislamiento en el internado), sin dejar por ello la veracidad en la construcción de las escenas, que por muy reales que resulten ser no tienen necesariamente de haber ocurrido. Una dosis de realismo que transmite una profunda atracción en el lector, el cual no sabe distinguir lo real de lo que no lo es, hecho que lo convierte en copartícipe de la misma historia; una influencia literaria que tan solo es ejercida por un reducido número de escritores que solamente descubrimos cuando leemos alta literatura.



Por otra parte, Cerdá también sabe valerse de diálogos al más puro estilo Monzó, donde un hecho aislado desemboca en argumento factible para reseñar unas pocas páginas de la novela, pudiéndose incluso utilizarse como un microrrelato. A caballo de un dirty realism y los actuales géneros independientes, muchas son las categorías que salta de un lado a otro para revolver al lector hacia su su propia realidad más que con la del protagonista, ya que muchas de las secuencias casi cinemáticas de las obras de Ramón Cerdá sollozan casos que pueden parecer muy comunes a la vista de todos. Una realidad intensa que fluctúa sin parar como un remolino que lo envuelve todo. Un estilo que, sin duda puede orientarnos a géneros tan dispares como la autoayuda, el realismo social y lo fantástico.
Hace poco, en este blog se publicó una reseña de la ganadora del Premio Nacional de Novela Juvenil Fenal - Norma 2009 en México, Paulina Aguilar. Su libro, "EL QUINTO DRAGÓN", refleja muchas realidades que podemos encontrar en EL FANTASMA DE LOS SUEÑOS, libro que acabamos de comentaros aquí.




TODOS LOS DERECHOS RESEVADOS
©Literatura del mañana, 2009









2 comentarios:

Pluma Roja dijo...

Felicito a Literatura del Mañana, por dar a conocer a Escritores Internacionales, es ilustrativo e interesante. Un trabajo muy profesional. Gracias.


Atentamente,

Aída Niederheitmann Lara.

Sol - Imaginario Desesperación dijo...

Muy interesante, me han tentado con este autor a conseguir algunos de sus libros.
Gracias por compartir!

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