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sábado, 6 de noviembre de 2010

La "Revista Exclama" publica un relato de Ángel Brichs




Una de las publicaciones latinoamericanas más arriesgadas y pionera de las nuevas tendencias del siglo XXI ha publicado, en su edición nº 11 Sueños, un relato de nuestro colaborador, el escritor Ángel Brichs





En palabras de Brichs: Silencio ha sido un experimento que me ha remitido a mi prosa primera, la que me hacía discurrir en imaginarios fantásticos y mitos ancestrales, asiéndolos, no obstante, a ese realismo eléctrico, visceral y sin tabúes, que caracteriza a mi narrativa actual; mezclándolo todo en un cóctel explosivo, del cual las imágenes que lo ilustran recrean, perfectamente, el escenario que el texto busca.



Exclama es una revista colombiana (con sede en Bogotá: www.revistaexclama.com) de moda y nuevas tendencias que prima por concebir una importancia superior en la imagen, más que en el texto. Tras ser agradecida con nuestro colaborador, nosotros también hemos querido mostrarles gratificación por esta singular edición, a cargo de Juan Pablo Valencia y su fantástico equipo de colaboradores. Sin duda un paso más para crear cultura dentro de la cultura. ¡Todo un éxito!

Para leer la sección de Ángel Brichs en Exclama, hagan clic en este enlace:
http://www.revistaexclama.com/exclama/s-tendencias/literatura/detalle/37/


domingo, 15 de agosto de 2010

Nuestra agenda literaria

LITERATURA DEL MAÑANA les ofrece, seguidamente, una agenda personalizada de los actos más relevantes que, algunos de nuestros colaboradores, realizarán en los próximos días y/o semanas, de los que hemos tenido en cuenta de destacarles...



EVENTO ESPECIAL


La poetisa colombiana Lilia Gutiérrez Riveros, colaboradora de LITERATURA DEL MAÑANA, participará en el V Encuentro poesía sin fronteras 2010, actividad integrada en el marco de la Feria Internacional del Libro de Bogotá (Colombia). Aunque las imágenes ofrecidas corresponden a una edición anterior, estamos seguros de que este año gozará del interés y espectación que siempre tuvo en el pasado. Sin embargo, y para que no pierdan pasada, hemos querido compartir con ustedes la programación completa de un evento, en cuyas jornadas participarán poetas y poetisas de varios países de hispanoamérica y aun de Estados Unidos y otros europeos como Hungría, y que estarán repletas de recitales, conferencias y mesas de debate entre los autores y el público; lo que dará toda la emoción e intensidad que, un gran género literario -como es la lírica- sólo puede ofrecernos a coro.



Programación


Primer recital. Fecha: domingo 15 de agosto. De las 10.00 a 11.30 h. Auditorio: Madre Josefa del Castillo. Pabellón 11. Recinto de Corferias. Participantes: Andrés Berger-Kiss (Hungría – Estados Unidos), Madeline Millán (Puerto Rico), Luis Alejandro Contreras (Venezuela), José Luis Díaz-Granados (Colombia), Juana Ramos (El Salvador), William Beltrán (Colombia), Graciela Rincón (Colombia), Alonso Gutiérrez Rivero (Colombia), Ana Mercedes Vivas (Colombia) y Joaquín Peña Gutiérrez (Colombia). Moderación: Sara Gallardo Mendoza. Copa de vino.



En la foto (de izquierda a derecha): Roberto Reséndiz, Mariela Zuluaga, Alonso Gutiérrez, Graicela Rincón, José Luis Díaz-Granados, Sara Gallardo, Lilia Gutiérrez Riveros, Carlos Aguasaco, María Clara González e Inés Blanco.







Segundo Recital. Fecha y hora: Lunes 16 de agosto, De 10.00 –12.00 h. Auditorio: Madre Josefa del Castillo. Pabellón 11. Corferias. Participantes: Maruja Viera (Colombia), María De La Cruz Baya (Bolivia), Yrene Santos (Rep. Dominicana), Carlos Aguasaco (Colombia), Augusto Pinilla (Colombia), Lilia Gutiérrez Riveros (Colombia), María Clara González (Colombia), Tomás Galán (Rep. Dominicana) y Pedro Manuel Rincón (Colombia). Moderación: Sara Gallardo Mendoza. Copa de vino.

Martes 17 de agosto, a las 10.00 h. Recital: Biblioteca El Tunal. Participantes: Todos los poetas, conjuntamente con la Fundación Fahrenheit451. Moderación: Javier Osuna y recital en la Biblioteca de Servitá , a las 15.00 h. Participantes: Todos los poetas, conjuntamente con la Fundación Fahrenheit451. Moderación: Javier Osuna.


Fotografía: Alonso Gutiérrez Rivero, durante su ponencia, en la edición de 2008.





Miércoles 18 de agosto. Universidad Autónoma de Colombia. 9.30 h. – 10.45 h. Conversación informal de los poetas con los estudiantes. Tema: relación con el libro, la cultura del libro y el libro como creación. 11.00 h – 13.00 h: recital en el Auditorio Los Fundadores de la Universidad Autónoma de Colombia. Participantes: Todos los poetas. Moderación: Hernando Cabarcas. Y a las 15.30 h: Visita a los lugares de la Candelaria: "Casa de Poesía Silva" y visita al Museo Fernando Botero, a la Biblioteca Luis Ángel Arango y a la Catedral.

Jueves 19 de agosto. Recital en la Biblioteca del Gimnasio Moderno a las 18.30 h.. Participantes: Andrés Berger-Kiss (Hungría-Estados Unidos), María De La Cruz Bayá (Bolivia), Madeline Millán (Puerto Rico), Luis Alejandro Contreras (Venezuela), José Luis Díaz-Granados (Colombia), Graciela Rincón (Colombia), Juana Ramos (El Salvador), Tomás Galán (Rep. Dominicana), Augusto Pinilla (Colombia), Yrene Santos (Rep. Dominicana), María Clara González (Colombia), Carlos Aguasaco (Colombia, radicado en New York) y Pedro Manuel Rincón (Colombia). Moderación: Federico Díaz-Granados.



Presentaciones


Presentació del llibre de poemes 'El sol ignora els capvespres'. A càrrec del seu autor, el Sr. FERRAN REQUEJO (Professor de Ciències polítiques de l'UPF i membre de la 'Safe democracy foundation'). El dijous 16 de setembre de 2010, a 2/4 de 8 del vespre, a l'Ateneu Terrassenc. C/Antoninus Pius, núm. 79 baixos de Terrassa (BCN). Presenta: Àngel Brichs. Organitza: Vocalia d'acció literària i filològica de l'Ateneu Terrassenc.








Presentación de libro. El escritor Ángel Brichs realizará, el próximo 7 de octubre de 2010 a las 19.00 h, la presentación de la segunda edición de su libro "El neomodernismo literario", un ensayo que nos introduce a una forma diferente de ver y entender la literatura, con una óptica más artística y menos comercial. Paralelamente, Brichs también aprovechará su conferencia para hablarnos de la influencia que, las nuevas tecnologías -como Internet- ejercen en la literatura actual; y muy especialmente de una herramienta que ha marcado todo un precedente y que, a día de hoy, junto a las redes sociales, es un elemento clave para la evolución de este nuevo lenguaje literario: el blog. Para todos aquell@s interesad@s, tomen nota de la fecha y lugar de la presentación: 7 de octubre de 2010 a las 19.00 h en la sala Àmbit Cultural de El Corte Inglés de la Rambla Francesc Macià, núms. 58-60 6ª planta; Sabadell (Barcelona).










Fuentes:

Lilia Gutiérrez Riveros, Ángel Brichs
y
Vocalia d'acció literària i filològica de l'Ateneu Terrassenc.



sábado, 24 de julio de 2010

Nuestros autores: José Ignacio Restrepo

A menudo, los hechos cotidianos nos suelen producir más pavor o sorpresa que todos aquéllos que no comprendemos, y a los que damos cita en películas y libros, entendidos como paranormales, y que, a su tiempo, nos causan poco o ningún asombro.

En el siguiente relato de nuestro colaborador colombiano, José Ignacio Restrepo, descubriremos cómo no hay nada más interesante, y anodino, que los ecos que emite la persona humana, en su mundanal ruido y arquetípico semblante:




El milagro de Lucas


Con una mañana tan oscura uno pensaría que el sol aún no había salido. Lucas, sin embargo, saltó contento de la cama, con una sonrisita en la boca que hacía sospechar que algo se traía, alguna cosa sabía, que los demás desconocíamos. En la mesa del desayuno todos lo mirábamos, sorprendidos por verlo contento, y no huraño y malgeniado como de naturaleza se comportaba, desde aquel día de hace casi dos años, cuando cayó del árbol del patio, y se fracturó irremediablemente sus piernas.
La negra Aurelia lo levantó de la silla de ruedas y lo posó suavemente en el taburete con brazos donde siempre comía. Lucas nos miró a todos, amplió todavía más su sonrisa, y luego pronunció cuatro palabras perfectamente comprensibles:

-Quiero jugo de naranjas…

Todos seguimos con nuestros desayunos y él guardó silencio hasta terminar el suyo. Aurelia lo puso nuevamente en su sillita y se quedó mirándolo, esperando la seña acostumbrada que la autorizaba para levantarlo y llevarlo a su cuarto, pero esta vez Lucas la detuvo con un gesto distinto. Otra vez iluminó voluntariamente su rostro con una desconocida sonrisa, y pronunció otras cuatro palabras, en un magnífico tono de voz:

-Mañana volveré a caminar…

Sin esperar a la negra, el pequeño dio media vuelta y empujó, decididamente, las ruedas de su silla para llegar a su alcoba. Todos nos quedamos de una pieza, cada uno murmurando para dentro alguna oración corta por la salud del infante, más de uno mal pensando que Lucas se nos estaba enloqueciendo. Bertha y yo nos fuimos para la cocina, nos urgía compartir los últimos sucesos, ver de qué modo podíamos ayudar al niño, a entender ese nuevo capítulo de su actual comportamiento.


Pero, Bertha no entiende nada. No sabe nada y está hecha un manojo de nervios. Decido confiar en mis buenos instintos de que me he sabido ganar en mis oficios como tía, que están basados más en la confianza construida y el respeto por los actos de Lucas, que en la autoridad o el mimo, como suele ser corriente ver. Ahí, en esas dos últimas categorías quedan su padre y el resto de los adultos de la casa. Al entrar, el niño ya tiene sus ojos posados en los míos:

-Sabía que vendrías…
-¿Sí? Últimamente pareces saber muchas cosas…
-No, no son muchas.
-¿Cuántas?… Cuéntame, mi amor…
-No tía, no puede uno ir contando lo que ha sido revelado en secreto…

Miré a Lucas, concediéndole que lo que decía era verdad, y con mis ojos le aseguraba que en nombre del amor no forzaría su silencio fundado.
Al salir de su alcoba, pensé que otra persona estaba envuelta en este asunto, y decidí averiguar quien había convencido al niño de que al otro día volvería a caminar.

Me pasé todo el día hablando con el uno y con el otro, tratando de averiguar con la gente del colegio, con el padre Alcides, quien frecuentemente visita a Lucas, pero todo resultó infructuoso. Ya en la noche, me senté con el papá del niño, en el estudio. Mientras compartíamos una taza de café, escuché a Felipe, quien nuevamente demostró su liviandad frente a la vida, calificando las palabra de Lucas como algo natural, un juego pueril nacido de la imaginación de un chico que pasa metido demasiadas horas, entre las páginas de los cuentos. Al despedirme, le rogué que estuviera en la casa al día siguiente, pero me dijo que ya a las seis estaría rumbo al aeropuerto, por una reunión de trabajo en la capital. Me fui a dormir, templada por la inquietud y ansiosa de que amaneciera.

Me desperté con la sensación desastrosa de haber dormido solamente unos instantes. Llamé a la negra Aurelia y cuando ella entró en mi alcoba, sin darle siquiera los buenos días la interrogué sobre Lucas. Comprensiva, me respondió que el pequeño todavía estaba dormido. Tomé una ducha bastante larga, mientras me convencía de que mis miedos eran solo eso, que no tenían un real fundamento. Que todo mi amor por Lucas, mi incapacidad ara librarlo de su estado, se proyectaban de forma inadecuada. Cuando terminé de vestirme quedé sorprendida por la elección de mi atuendo. Me había puesto el mismo traje que usara en la fiesta de su primera comunión, tan sólo un año antes.
Cuando llegué al comedor, ya todos estaban sentados desayunando. Le hice señas a Aurelia para que fuera por el niño. La negra volvió, al instante con la cara demudada, haciendo gestos de negación con las manos; todos nos paramos y empezamos a correr por la casa, gritando y llamándolo.
Mientras todos recorrían las habitaciones yo llegué al ventanal del gran jardín y vi a Lucas. Estaba sentado bajo el gran árbol, justo donde cayera aquella fatídica tarde… Pero, no estaba su silla de ruedas… Salí caminando, queriendo correr, formulándome preguntas sin sentido que iban de mi cabeza a mi corazón.

-Lucas…
-¿Sí, tía?
-Que pasa mi amor, ¿qué estás haciendo aquí?
-Dando mis primeros pasitos…

Sin otra explicación más, el niño apoyó firmemente sus manos en el suelo, y haciendo un esfuerzo que dudé de que completara con éxito, pues era más propio de un gimnasta que de su pobre estructura corporal, simplemente levantó su torso y luego el a él, por completo…Sus piernas colgaban de forma extraña, mientras riéndose se alejó hacia la vega del zapotero, como saltimbanqui, caminando en las manos…



Copyright:


Relato:
José Ignacio Restrepo©

Introducción:
LITERATURA DEL MAÑANA©

Imagen:
Nina Nikolova©

Publicado en este blog bajo el consentimiento de los autores:
www.literaturadart.blogspot.com



sábado, 10 de julio de 2010

La prosa breve de José Ignacio Restrepo



Uno de nuestros más recientes colaboradores, el colombiano José Ignacio Restrepo, nos vuelve a sorprender con un relato que presume de hacer olvidadizo aquel tópico de que “todas las cosas que pasan por nuestra mente, no pueden jamás ocurrir”. Una prueba más de que la realidad puede superar, incluso, a nuestros pensamientos más remotos, o condicionarlos, acotando, paso a paso, nuestros destinos.




Érase una vez un martes

Los otros banquitos también tenían gente, me dije, como si estuviera mirando, entre agotado y distraído, a un montón de gente amoratada y quejumbrosa, y este lugar no fuera más que el fatídico escenario que inspira el discurso de un náufrago, que flota a las 11:36 de la mañana, horas después de que su soñado crucero turístico “de primera clase” se fuera a pique en algo así como 18 minutos, en algún lugar del hermosísimo mar Caribe, entre Martinica y Saint Pi..., Sanpi... ¿Pero a dónde diablos voy? ¡Qué manía de elucubrar!

Las personas que recorrían los alrededores parecían disfrutar de unas sencillas vacaciones. Seguramente, han estado visitando los lugares de la ciudad que son dignos de aparecer en las tarjetas postales, es decir, aquellos sitios representativos de la historia patria o del desarrollo, como este hermoso Portal de la Independencia (¡que vaina esto de las independencias! En todos estos paisitos nos inventamos batallas y héroes, para luego diseñar y construir estos lugares turísticos, en los cuales casi siempre transitan más barrenderos e indigentes que visitantes de otros lugares). Me estaba marchando lejos, elucubrando otra vez. ¡Ah!, sí, las tarjetas postales de los sitios estos, que desde lejos mirarán en una única dimensión nuestros amigos, los que se fueron huyendo de los problemas que nos son propios y fraternales, y también aquellos otros que aunque extranjeros, se convirtieron en nuestros hermanos, en nuestros acompañantes vitalicios, por haber compartido experiencias definitivas, o quizá no tanto, pero si recordadas y amadas... Pensé que sólo habíamos enviado cuatro o cinco tarjetas esta Navidad, casi nada en comparación con las dos docenas que enviábamos hace unos años, seis o siete para “la gente de fuera” ; entonces no estábamos en recesión, no había esta angostura tan espantosa, sí, esa es la palabra, espantosa, terrorífica, pavorosa, espeluznante... Horripilante... Hórrida, que es la forma corta de este vocablo, pero sin embargo la de más difícil recordación. Ha de haber una lista interminable de sustitutivos elocuentes para estos sonoros términos, digo, puesto que el hombre lleva sufriendo y haciendo sufrir ¡¿Cuántos ?! Los años de saber que habla, quiero decir, de saber que lo entienden, unos cincuenta mil con algo, sí, son bastantes interjecciones, maullidos, maldiciones, etc., que asumieron su respectiva forma al alcanzar el hombre mejor control sobre signos y sonidos. Y más entendimiento, para enfrentar el sufrimiento de una manera menos argentina... Quise decir menos estúpida.

Pero bueno, a nosotros tampoco nos enviaron ni una tarjeta, ni siquiera una esquela de medio pez, como dicen por ahí. Y ahora estamos Gloria y yo en la duda de si ésto se deberá a que los otros están más pobres que nosotros, o si fue que... Sería que los recordados de siempre se olvidaron de nosotros, primero que nosotros de ellos. Eso estaría muy mal, ante todo para los propósitos y los sueños medio construidos, que en nuestras evocaciones de medianoche sin hacer el amor y también sin ganas de dormir, aunque al otro día, joder, haya que madrugar más que todos los días de la maldita vida laboral, perdón, decía, sueños en los que como en esas películas con problemas de escenografía y de sonido, aparecemos nosotros y nuestros amigos del extranjero, disfrutando de bellísimos momentos en nuestras futuras vacaciones. Ya Gloria ha tenido la lección, que en ella lamentablemente, debo reconocérselo, no ha producido el escarmiento suficiente para ocasionar el sencillo milagro del aprendizaje, de ver morir una y otra vez, por falta de cuidado, los pequeños pomponios y las altas astromellias, totalmente acrisolados por el sol en sus carísimos materos imitación porcelana, que le regale hace tres navidades. Se supone que uno cultiva la bendita mata, pues, vaya, nunca he visto yo un maldito cactus llevándole a alguien a la cama su desayuno favorito. No, de lo pequeño hacia lo grande, de lo sencillo a lo refinado, y así también, de lo popularcito hacia lo extranjerito, coño, hay que cultivar estas amistades porque si no nunca podremos por lo menos sentarnos en el salón, de noche, para ensoñarnos más o menos aterrizadamente, con un futuro viaje o con el contenido que debiera tener una breve película bien in, un producto cuasi-hollywoodiense de 8 mm bajo la Torre Eiffel o el Arco del Triunfo, mientras Pi... Pierre o alguna de sus nuevas conquisticas nos hace la queridura de filmarnos.

Y entonces, ¿qué postal podríamos enviar, por ejemplo a Pierre, a estas alturas de Marzo? Apenas llegue Gloria debo platicarle de este asunto, no sea que después se convierta en algo prioritario de veras, y como nos suele ocurrir, se nos olvide... Son las 12:05. ¿Qué le habrá pasado a mi mona? Bien dicen los viejos cuando comparan a una primeriza encinta que espera su bebé grandote, con el que esta desocupado: Qué puede hacer, qué función puede desarrollar sin que se vea intervenida o interrumpida por alguno de los requiebros tan propios de ese estado. Y cuan poco sabe de eso mi no tan querido vecino de escritorio Fedo, que en este momento se debe estar encontrando el Archivo Butscher, justamente en medio de su recargada mesa. Fedo, de seguro no esperaba ver ese fardo de informes y proyecciones comerciales allí, pero se asombrará todavía más cuando el jefe le informe esa nueva asignación... Todo, junto, le impedirá el estar desocupado unos quince días.
Gloria no sabe que mi puesto en la oficina pende de un hilo con la nueva administración. Con la belleza de día que está haciendo, debería aprovechar el almuerzo para contarle y así quitarme esta otra preocupación de encima. Porque la posibilidad de vacacionar dentro de uno o dos años, que ahora es remota merced a la incomunicación en que andamos todos, gracias a la reciedumbre de la baja en la economía, entonces sí que sería muy inconcebible. No sólo el descanso a fin de año sino la cotidianidad toda, son impensables sin un empleo formal... Un empleo formal, como el que tengo hace ya nueve años, porque antes fue apuntar y errar, tirar y no darle, ir de acá para allá... ¿Cómo sería eso, carajo? ¿Cómo le hacen cientos de miles de extrabajadores de la rama formal de la economía, alguien llamado Pedro, por ejemplo, digo, para poder imaginármelo mejor, cómo le hará Pedro Quiroga, por ejemplo, que ha perdido su chambita por un forzado plan de retiro, o por la acción nefasta de un recorte presupuestal que causó la desaparición de treinta y tres cargos, entre los cuales estaba el suyo, un quehacer de segundo o tercer nivel, un quehacer como el mío, que en realidad podría desempeñar cualquiera de los otros mandos, un trabajo que ha sido producto de la inflación administrativa de otros años, cuando la idea de burocratizarlo todo iba de la mano con el pensamiento adolescente, ese que todos tuvimos, de que hacer negocios entre amigos daría origen a empresas que durarían para toda la vida... Serían muchos los que volarían con él si se produjera un recorte de esos, lo cual es perfectamente posible en esta época. Bueno, no hay que llegar hasta allá, conversar de eso le dañaría el almuercito a la Mona, y el asunto no es por ese lado. El tema de hoy versará sobre: “Cómo recuperar las amistades medio perdidas del extranjero, enviando tarjetas de Navidad en mitad de Marzo”, estoy casi seguro qu...

-¿Señor...Contreras?
-Sí... ¿Lo conozco?...
-No señor, que lamentable... Es que su esposa, doña Glorita, yo soy compañero de trabajo de ella, bueno, no tanto. Soy el portero... Este... Ella está al otro lado, digo... La arrolló un coche... Me alcanzó a decir que lo buscara a usted aquí...
-¿Perdón?






Copyright:


Relato:
José Ignacio Restrepo©


Introducción:
LITERATURA DEL MAÑANA©


Imagen:
Abi Pap, 2010©


Publicado en este blog bajo el consentimiento del autor:
www.literaturadart.blogspot.com



domingo, 4 de julio de 2010

La lírica elegiaca de Lilia Gutiérrez


Por desgracia, estos lectores tan ufanos de nuestros días han derivado sus intereses por la novela y ese teatro de medio corte que les ofrece el cine; de bien seguro se pasarían otra vez al estudio del verso y sus portentosas cualidades, a veces milagrosas, e internamente curativas, si decidieran de leer poemas como el que nuestra nueva colaboradora colombiana, Lilia Gutiérrez, nos ha tenido la consideración de buen enviar:









Mar Caribe



Mar de Antillas y de América
Mar Caribe, mar medusa
Mar sal, mar de vientos
Mar sonido, mar ola, mar silente.



Mar teñido de todos los colores
Mar de las murallas
de la ciudad valiente
salpicas playas
e inventas islas.



Mar estremecido levantas tempestades
y ondas de asombro y de reposo.
Mar merengue, mar cumbia, boleros y nostalgia.



Mar de ausencias y de espera.
Mar espejo del Sol y de la Luna.
Mar furia, mar calma
Mar inmortal
Mar abrazo, mar ternura, mar beso
Mar que acoges todos los secretos.



Mar medido en otros verbos
Mar en el que nazco y resucito.














Algunas notas sobre la autora...



Lilia Gutiérrez Riveros es natural de Macaravita, Santander, (Colombia). Química y bióloga, campo en el que se ha distinguido por sus investigaciones y numerosas publicaciones. Ha cultivado su talento literario, en poesía, ensayo y cuento. Libros de poesía: "Con las del tiempo", Bogotá (1985); "Carta para Nora Böring y otros poemas", Bogotá (1994); "La cuarta hoja del trébol", Bogotá (1997), "Intervalos", Bogotá (2005); "Pasos alquilados".
Algunos poemas han sido traducidos al inglés, al francés, al portugués al alemán, al italiano y al chino. Incluida en antologías y estudios críticos. Embajadora de la Paz del Círculo Universal de Embajadores de la Paz con sede en París y Ginebra. Fundadora y Presidenta de Poesía sin frontera.
Merecedora de diversos galardones y menciones distintivas por su labor literaria; recientemente, y gracias a su participación en el vehículo editorial y comunicativo que las redes y webs literarias en sí mismas ofrecen -cosa que es de agradecer, al permitir conocerse autoras de este nivel-, la bitácora POETASUNIVA le ha otorgado el primer premio del I CONCURSO MUNDIAL DE ECOPOESÍA 2010, por su poema 'Planeta de bolsillo'.



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Del poema, fuente para la biografía e imagen:

Lilia Gutiérrez Riveros©


Introducción y reseña:

LITERATURA DEL MAÑANA©


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sábado, 3 de julio de 2010

Poetas colombianos de nuestros días: José Ignacio Restrepo


He aquí cuatro nuevos poemas de un autor, para nosotros, también nuevo. El nexo común que los une: el drama de nuestras vidas, aquí expresado en una etapa que bien pudiera instalarse en la senectud. Época en la que se nos abren, en nuestras sombrías mentes, un correlato intenso y “caduco” de imágenes y flases que, igual que los poemas de Restrepo, analizan nuestras experiencias vividas para reflejársenos como un envoltorio subliminal de aquellos actos que nos han hecho y convertido en lo que somos; a menudo, vapuleados por esos sentimientos vacuos que nos han oprimido, del que solo uno nos queda: la melancolía.
Ante todo, una poesía edificante y que te hace pensar en aquellas interioridades que todos nos guardamos para nosotros pero que, al final de la carrera de nuestra existencia, cuando pocas cosas importan ya, siempre salen a la luz.






A ALGUNA


Abrasiva,
inmensamente volcánica,
con su resuello
que semeja estampida de bestias nocturnas,
esta tristeza me recorre una y otra vez...
Una y otra vez, como a ti,
lo sé.






EXTRA-BIOS


Brillo de esta diadema,
perdido,
extraviado en nubes oscuras,
de tempestades que prometen negros,
como los actos de esos párvulos malvados,
injuriosos, dispuestos a lo malo sólo...
Musa perdida
a que sitio buscarte,
conque genuino esfuerzo rehacerte,
ni el brillo de este poco sol,
que me habla desde los charcos
con fondo de asfalto,
ni el del bello sol que estará allí aún
cuando esto haya muerto,
ni el fulgor imaginado de tus ojos
que ya no están aquí.






PRIMER GRADO


Quemado vértigo,
que asciende sin fe
desde la piel conversa e irredenta
del calcinado estómago hasta el velo nacarado,
donde se empotran brillantes y amarillos
estos cuchillos cortantes, los pocos que quedan
y desde allí, tras de ese ingobernable cantillo
que ha nutrido al viento...
Quemado, irreconocible sentimiento,
por nuestras manos vuelto vil ceniza,
a que lugar enviarte en la memoria
donde te pueda visitar de pronto,
en las noches de marisma cancerosa
cuando por equis razón me acuerde de sus ojos de fuego.






SEGUNDO RECUERDO


Suave destreza del hilador curtida por fiebres e insomnio,
por años de ser escolar de una sola asignatura,
me abstraigo en tu disciplina para lograr comprender
estos míticos trabajos de olvido,
lentos gotereos de agua, socavados palpamientos,
recuerdos breves vagando sin un lugar en el tiempo,
como entrevistos fulgores
que luego no sabemos si realmente fueron.
Suave, una semilla redonda que se queda implorante y seria,
a centímetro y medio de mi mano,
y me permite ver sus hilos y fisuras,
las fibras y vasos,
que habrán de formar algún inmenso ser
en un futuro no sé cuan distante,
a mí, pequeño enano salido de no se sabe dónde.






Algunas notas sobre el autor...


José Ignacio Restrepo vive en Medellín (Colombia). Este antiguo profesor de Sociología de la Universidad de Antioquía, también escribe a menudo, tanto en redes online como en revistas. En esta ocasión, ha tenido la amabilidad de enviarnos algunos poemas que, como hemos anunciado en la introducción del post, están en la línea de ese existencialismo que tan comúnmente ha vestido la poesía de las últimas dos décadas; aquí, empero, decorado de forma muy sutil, con una prosa poética que abusa de figuras de dicción como la imagen o el oxímoron, para expresar lo que desea, siempre unida a una visión, particularmente filosófica, de tratar sobre la vida y las cuestiones que afectan y preocupan al hombre de nuestros días.
Esperemos que no sea su última ni única colaboración en esta página.






Copyright:


De los poemas, fuente para la biografía e imagen:
José Ignacio Restrepo©
.
Introducción y reseña:
LITERATURA DEL MAÑANA©


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