¿Qué lecturas os seducen más?

Mostrando entradas con la etiqueta entrevista. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta entrevista. Mostrar todas las entradas

sábado, 10 de diciembre de 2011

Retratos artísticos: Xavier González de Egara

«[...] Amo el fuego desde que era niño. Cuando todavía no había cumplido un año, me arrastré en dirección al fuego en el que mi abuela tenía hirviendo una olla llena de agua, lo recuerdo como si fuera ahora mismo, mi abuela tropezó y el contenido de la olla se vertió sobre mi cuerpo. Estuve más de un mes literalmente atado a una cama para curar las graves quemaduras. Años más tarde, he visto como el fuego incineraba seres a los que he querido, y en consecuencia me conecta con la pérdida, o distintas pérdidas de la inocencia. Cuando pinto con fuego tengo la sensación de que en cualquier momento algo me será arrebatado y, al mismo tiempo, concedido [...]».
Xavier González





 
En un momento difícil para muchos, el cual también se ha cebado con aquellos que viven con y para la pintura, creadores como el internacional egarense Xavier González de Egara continúan mostrando su impronta en diferentes galerías del mundo; eso sí, apretándose el cinturón, lo que en el mercado del arte de los últimos años viene a ser ya, en sí mismo, una tendencia. Con motivo de las nuevas exposiciones europeas (en Berlín y Venecia) que ha realizado en el último año y medio, la redacción de LITERATURA DEL MAÑANA quiso intercambiar unas palabras con el catalán:





En su última exposición, nos descubre una nueva afección artística que busca unir dos amores: el espiritual y el físico. Pero, yendo más allá de esta dualidad existencial, ¿ para ti, qué representa el amor en sí mismo?
A mi modo de ver, en la experiencia del amor confluyen la capacidad de amar y de querer. En la primera se nos rebela un estadio en que el ser, al quedar involuntariamente dominado, alcanza la armonía natural de la existencia: la subyugación. No nos pertenecemos, pero precisamente por esta dependencia podemos configurar en la razón por lo menos un par de dimensiones: la del «yo» y la del «todo lo demás». No sabemos que es ese «todo lo demás», pero sentimos que el ánimo nos llega de ahí, y que nosotros también podemos «ser ahí», más allá de nosotros mismos. Dicho de otra manera, si pudiéramos experimentar el amor cuando nos viniera en gana seríamos «el todo». Entonces nace el querer, deseamos perpetuar la emoción en este primer estadio; poseer el «todo lo demás». Justo ahí se forma la consciencia, o pérdida de el paraíso; no somos el todo. Qué difícil es querer, por cuanto más no hacerlo. No todo acaba con esto, después debería llegarnos la humildad, le seguiría la satisfacción y finalmente nos rendiríamos en continua e incorruptible alabanza a ese gran todo que nos incluye. «Amor supremo», que diría John Coltrane.


Para llevar a cabo tus últimas creaciones (cosa que se refleja en las tonalidades y aspectos cromáticos de tus obras) has decidido emplear elementos naturales. Algo que, quizás se contrapone con tu línea geométrico-cubista anterior, más sujeta a un estricto código matemático (sustrato de la evolución tecnológica que nos ha traído el s. XXI), que en una regresión primitivista a la que está derivando tu obra actual. Defínenos ese cambio...
En mi primera etapa geométrica, de connotación cubista durante siete años, ¡pobre de mí!, quería ver el modo en que se unía al círculo la imagen y en qué punto, ¡a lo Dante!, pero nada de nada: no hay imagen en el mundo interpretado. La poesía de Hölderlin me ayudó a comprender «que sea la naturaleza la que termine la imagen de los tiempos...», dejé entonces que en mi ejercicio participaran elementos vivos   —fuego sobre todo— para poder estar también allí, en el milagro de la subyugación. Amo el fuego desde que era niño. Cuando todavía no había cumplido un año, me arrastré en dirección al fuego en el que mi abuela tenía hirviendo una olla llena de agua, lo recuerdo como si fuera ahora mismo, mi abuela tropezó y el contenido de la olla se vertió sobre mi cuerpo. Estuve más de un mes literalmente atado a una cama para curar las graves quemaduras. Años más tarde, he visto como el fuego incineraba seres a los que he querido, y en consecuencia me conecta con la pérdida, o distintas pérdidas de la inocencia. Cuando pinto con fuego tengo la sensación de que en cualquier momento algo me será arrebatado y, al mismo tiempo, concedido (la inocencia y la consciencia). Siento que en ese fuego habita todo aquéllo que he metido, y en el resto, como una ascua separada de la hoguera, el mundo en su verdad.

Como expresión, el pintor de nuestros días, digamos que yuxtapone su talento a una combinación (cual collage), de las diferentes tendencias que han marcado a ese gran universo artístico. Esa intersección, que preserva en la experimentación académica la excusa oficial para decir adiós a la bohemia, ha secuestrado a ese narcisista e incansable creador para convertirlo en un objeto de consumo más de nuestra sociedad. ¿Es por eso que has escogido Venecia (una de las cunas del arte) para contrarrestar esa norma?
Este pasado invierno lo he pasado atrincherado en mi taller de Berlín, entre serrines y disolventes, lavándome a fuerza de calentar ollas a veinte grados, y un largo etcétera de cosas de esas por las que estaría dispuesto a perder mi salud a cambio de no perder mi libertad. Todos los días durante un año he pintado al rededor de doce horas; ¡más contento que unas pascuas! Obviamente mi pintura no es comercial, pero si se refiere a por qué he dejado a un lado mi «virtud técnica» o el efectismo a secas, te diré que me aburría sobremanera, que me parecía facilón, que detesto al espectador facilón, que en mi primera etapa lo vendía todo, que tras romper con mi primera etapa no vendía nada, que antes, pijos esnobs de poca monta, me ofrecían exposiciones en New York, Sangái, y demás ciudades tumba (siempre fue mentira), y que ahora, por ejemplo, un pastor que lleva trabajando veinte años en una interpretación sobre el Génesis, desde Seattle, me pide si puede utilizar mis pinturas para ilustrar su preciado trabajo, o recibo la sincera felicitación de un pintor judío, con todo lo que eso significa, o la extensa crítica de uno de los más reconocidos profesores de teosofía en Europa; el mismo que me propuso exponer en Venecia. No es que me reivindique, pero teniendo en cuenta de que el dinero me importa muy poco, te diré que no hablo de los demás porque no tengo la menor idea de a qué responden, qué los moviliza y adónde se dirigen. Eso que algunos llaman progreso me pone de mala sombra (a carcajada limpia), el «arte moderno no existe», y el único sistema que me reconoce es el de los cuatro elementos de toda la vida.


El éxito que ha suscitado tu obra, y los apoyos que has encontrado en la crítica, han definido tu trabajo como una variante artística necesaria para la evolución de la escena pictórica actual. Pero, dinos: ¿ cuál debe ser el objetivo del artista de hoy? Y, lo que es también importante, ¿la creciente crisis ha hecho mella en él? ¿Cómo te enfrentas a ese cambio?
Insisto en que sólo puedo hablar por lo que a mí concierne: mi objetivo es el de dar gracias por la existencia, y me gusta hacerlo con pintura, desde que era un niño, claro. En cuanto a lo que a crisis se refiere, en general y exagerando un poco, intuyo que actualmente sólo pintan los pintores. A nivel personal, vender menos me permite realizar más exposiciones; llegar a más gente, en definitiva, no tener prisa por terminar las obras, disfrutar del ejercicio en sí, y tener tiempo para la reflexión, lo que da un margen para la autocrítica. Eso sí, he cambiado mis Jordan N1 por unas alpargatas comodísimas, y los gin tónics por un tablero de ajedrez, afortunadamente.


En cuanto al futuro, ¿qué novedades nos tiene preparadas Xavier González de Egara?
Tras la exposición que inauguré el pasado agosto en la SevenStar Gallery de Berlín, seguiré trabajando en el Génesis; además, tengo la intención de incorporar nuevamente color a mis pinturas...






De carácter y profesión autodidacta y, como diría el pintor Modest Cuixart al contemplar su obra, «de la academia real, la de arriba, en inseparable unión con lo metafísico», Xavier González de Egara (Terrassa, 1980) es uno de los creadores catalanes de más proyección internacional. Su trayectoria, algo tardía pese a su edad, empezó con su particular descubrimiento de la pintura en la entidad terrasense de Los Amics de les Arts en 1999. A partir de ello, y tras unos años de búsqueda y racionalización de los distintos estilos pictóricos que le han permitido desarrollar su arte, en 2003 realizó su primera exposición en la prestigiosa Galería Gothsland (Barcelona). Posteriormente se trasladó a Berlín donde hasta 2007 vivirá, regresando a Barcelona a menudo para participar en alguna exposición. En la capital alemana descubriría algunos de los poetas románticos y existenciales, los cuales aportarían esa visión cosmogónica que podemos apreciar en la obra de González.
Gracias al patrocinio de algunos coleccionistas que invirtieron en su obra, se trasladaría a Nueva York, participando en exposiciones colectivas, vendiendo algunas obras y relacionándose con la bohemia de la metrópolis usense. Medio año después de su llegada, decidió aislarse durante un año entero en Cadaqués (Gerona), pintando, escribiendo y experimentando la naturaleza, revolucionando su forma de entender la pintura mediante la inspiración que halló en la relectura del Génesis. La obra resultante de ese cambio fue exhibida en la Sala de Arte Van Dick de Gijón, en 2009.
Con voluntades y esperanzas renovadas, y gracias a la aceptación que recaba su obra, trabó amistad con el prestigioso crítico de arte Carmine Benincasa (fruto de ello sería la publicación de un monográfico dedicado a la obra de González en la revista Cahiers d’art, 2011).

González, instalado en Berlín desde 2009, tras conseguir entrar en la galería SevenStar de la capital alemana, dejando ya atrás algunas de las actividades que le permitieron lograr nombre y reputación (Taller de Veu de Llum al Naumon en el barco de la Fura dels Baus en Barcelona, en 2006; exposición Arquitectures del foc vençut, en la galería barcelonesa Gothsland, en 2004; exposición Nach der Blume en la Silberblau Gallery de Berlín, en 2003); en los dos últimos años, consolidando su carrera ya en solitario, ha destacado en dos grandes exposiciones (las cuales ya anunciamos en la agenda de LITERATURA DEL MAÑANA: Aleph+Alpha=Omega, en la galería Ca' D'Oro en Venecia, 2010 y Thaumazein, en la SevenStar Gallery de Berlín, 2011).






Entrevista: ©LITERATURA DEL MAÑANA
Imágenes:  ©Xavier González de Egara + (exposición Thaumazein, SevenStar Gallery de Berlín; agosto de 2011)


Para saber más:
www.gonzalezdegara.com




Imprimir artículo Wikio

domingo, 27 de noviembre de 2011

Encuentros musicales: Lluís Rodríguez






Lluís Rodríguez, más conocido como «Chinito Pinchadiscos», es lo que podríamos definir como uno de esos supervivientes que ha protagonizado, junto a muchos otros, la entrada en escena de un nuevo estilo musical que, si bien hace pocos años se veía como poco más que un «living mode», en la actualidad lo abarca todo. Perfecto figurante de la escena solidaria (hecho que no ha querido desvincular de su trabajo como míxer), tal vez referente obligado en la escena musical barcelonesa independiente; se autodefine a sí mismo como un niño grande que aún cree en la revolución de las ideas, un prefijo de integridad que no siempre se hace muy llevadero en la sociedad consumista en que vivimos. Desde LITERATURA DEL MAÑANA hemos querido tener unas palabras con él:


Dicen que bajo el metafórico alias que utilizas, se esconde un dj de los pies a la cabeza. ¿Cómo fueron tus inicios en este submundo musical?
Desde que era un niño escuchaba siempre la radio, y grababa mis primeros casetes de mis temas preferidos. Más adelate, tras escuchar varios géneros musicales, y haber estado metido en diferentes movimientos urbanos (punk, skater, hip-hop, dance...), en 1997 compré mis primeros vinilos en Monforte de Lemos, en una tienda de un amigo que había montado la primera rave a la que fui. Creo que eran de trance y alguno de techno; poco a poco fui adquiriendo material y practicando en casa.

La libertad musical que acompaña al «disc jockey» en la actualidad, poco se parece a su función de hace dos décadas, limitada a introducir canciones sin serigrafiar un estilo propio ni apoyando la creatividad que sigue a la mezcla. ¿Adónde crees que nos conducirá esa túrmix?
Realmente, la escena musical y la del pinchadiscos ha cambiado muchísimo en dos décadas. Creo que soy partidario que, si los resutados son buenos, o más creativos, poco importa el método de trabajo, la cuestión es innovar y disfrutar de la música, y hoy en día hay un montón de herramientas y recursos para que la gente pueda transmitir su creatividad y energía en una pista de baile. Esto es muy positivo para la escena musical, y veo que cada vez más en las bandas y espectáculos aparece un dj como si fuera otro músico más de la banda, aportando su granito de arena en la actuación. Igual que también en el cine y la publicidad, ya que sus piezas musicales son producidas por grandes dj.

Supongo que, igual que cualquier tendencia (la cual viene a ser, en cierto modo, un movimiento social), los pinchadores como tú también se atrincheran en algunos conceptos o estilos musicales, en su caso el rave. ¿Qué representa Soundconfundent para ti?
Mis inicios fueron muy marcados por la escena rave de Barcelona, y Soundconfundent marcó mi vida por siempre. Montábamos grandes fiestas entre amigos, con otros colectivos locales y del resto de Europa, fiestas en medio de Barcelona a las que venían, a veces, más de mil personas; lo que uno siente cuando uno formaba parte de la gran energía que se creaba en cada fiesta no se puede describir fácilmente. Soundconfundent sigue funcionando gracias a Sergi y a la gente que apoya el colectivo; ya son más de doce años en la «escena». Estuve en los dos primeros años de su creación, y aún mantengo el contacto, pero estoy organizando fiestas reggae con Afrikan Children Sound (jóvenes promesas de la ciudad de Terrassa) intentando arrancar otro proyecto con Eliezer, una amiga que canta muy bien, colaborando con el «Esplai La Fàbrica» del barrio de Can tusell, y a veces con «Fundación Éxit» de Barcelona, que se encargan de ayudar a jóvenes en riesgo de exclusión social. Los géneros en los que me muevo en la actualidad son variados (reggae, el dancehall, rap, los breaks, jungle, electrónica, world music...). Mi inquietud musical siempre me ha permitido de escuchar cosas muy variadas, abriendo la mente, siempre para llevar a experimentar diferentes estilos musicales y desarrollar nuevas disciplinas artísticas.


Hay muchos dj que han utilizado su destreza para elevarse en un sentido más comercial. ¿Crees que la ética musical está por encima de la moral del dinero? ¿Qué opinas de David Guetta o de Dj Tiesto?
Creo que aquél que se dedica a pinchar música de otros artistas tiene que poner la música que más le llene, sea más comercial o no, pero ser fiel siempre a sus valores y gustos. Respecto a David Guetta y Tiesto, respeto su trabajo; no son artistas que escucho ni sigo, aunque me consta que son bastante seguidos por algunos miembros del «Esplai».


¿Lo que se nombraba en época de los pulps y fanzine de lujo de fines de los 80, underground, hoy conocido mejor como «ambiente alternativo» u «movida independiente», es rentable en sí mismo? ¿O, de lo contrario, es más un modo de vida (igual que el surf o el pointing) que un espacio musical y comercial aceptable?
Sí, creo que es un modo de vida, y dependiendo de lo creativo y productivo que seas le sacarás más o menos rentabilidad. No obstante, si hablamos de algo más espiritual, también puede resultar muy rentable (en cuanto a tu felicidad interior, porque es lo que te llena y te hace tener esa chispa a la que muchos han renunciado por hipotecar sus vidas con cosas más banales).

Para terminar, cuéntanos algún hito o suceso que hayas vivido en tu carrera que valga unas palabras...
¡Ja, ja, ja! Pues, mira, el pasado sábado me encontraba en la Jazz Cava (Terrassa), donde montamos una gran fiesta con los chicos de Afrikan Children, a la que vino un montón de gente. Fue una aventura durante todo el proceso; no esperabamos tanto aforo, pero al final llenamos la sala y todo el que vino estaba entregadísimo. No se puede describir la sensación de estar compartiendo esta experiencia. Tambien me estrené en el micro por primera vez, con el apoyo de Eliezer y la crew de Afrikan Children (Pumu, Banks, Jeremy, Melchor, El Afro y Jefrey), con los que vamos a dejar huella en la escena local, y esperemos que nacional durante el año próximo, el cual se presenta lleno de nuevos proyectos y ilusiones.



Entrevista:   ©LITERATURA DEL MAÑANA
Fotografías:  ©Lluís Rodríguez (Chinito Pinchadiscos)

Para saber más: http://soundcloud.com/chinito-pinchadiscos






Imprimir artículo Wikio








«[...] Busco la diversidad musical de cada cultura para difundirla durante el baile. Me encanta mezclar diferentes ritmos y estilos musicales de diferentes partes del mundo y de distintas épocas para transmitir un mensaje a la gente y crear un sentimiento de comunión en la pista. Creo en la diversidad cultural dentro de una unidad más global e intento transmitir esto a través del emocionante arte de pinchar discos [...]».
Chinito Pinchadiscos

domingo, 9 de octubre de 2011

Ayuda Directa entrevista a Miriam Díaz




Después de conocerse realizando tareas humanitarias tras el terremoto en Haití, Marcial Peralejo y otros miembros de Ayuda Directa (entidad con la que LDM colabora), nos brindan esta entrevista que le hicieron a una miembro de la agrupación mexicana «Los Topos», con motivo de su visita a Terrassa el pasado 1 de octubre de 2011:



¿Qué es lo que te impulsó a ser rescatista?
Fue el deseo de ayudar a la gente, además hacer esto me hace sentirme bien.

Estuviste en Haití, ¿cómo fue tu experiencia?
La experiencia de haber colaborado en este desastre fue muy gratificante, el ver la cara de las personas al salir de los sitios donde estaba atrapada entre los y el dar gracias fue algo muy bonito y gratificante emocionalmente.

¿Y qué sientes cuando rescatas a alguien sin vida?
También es una experiencia gratificante porque muchas veces la familia es la que te agradece que hayas encontrado el cuerpo de sus seres queridos.

¿En qué otros sitio aparte de Haití has estado trabajando?
En Estados Unidos, en el desastre del «Katrina», y en México en muchos sitios.

¿Qué impresiones te quedaron de Nueva Orleans después de la catástrofe?
Bueno, me impresionó mucho ver el desastre que ocasiona el agua, como es un elemento que da vida pero a la vez es capaz de destruirlo todo...

¿Te ha cambiado tu forma de ver la vida desde que eres rescatista?
Bueno un poco sí porque me doy cuenta de lo frágiles que podemos ser, pero también de lo maravilloso y fuerte que es el ser humano por que es capaz de sobrevivir varios días soterrado en las ruinas de algún edificio sin comida y casi sin espacio.




¿Qué piensa tu familia de ello?
Siempre les da un poco de miedo porque me desplazo a zonas que ninguna persona le gustaría estar, pero al mismo tiempo orgullosas por que saben que lo que hago puede ser la diferencia entre la vida y la muerte de personas.

¿Qué es lo más importante para un rescatista?
Sin duda la capacidad mental y física que tienes, creo que tiene que haber un equilibrio entre ambas porque me he encontrado con personas que no pueden hacerlo con solo una.
Cuando te enfrentas a la muerte o un desastre ves la poca importancia que tiene el dinero, ya que nos hemos encontrado en situaciones las cuales por más dinero que tengas o que puedas tener, no las cambias.

¿Cuál ha sido la situación más peligrosa que has vivido como rescatista?
Creo que todas con el simple hecho de meterte entre los escombros a buscar a alguien que tú crees que esta con vida es un peligro, más que todo en terremotos que hay muchas réplicas y estás metida en túneles inestables es bastante riesgoso.






Entrevista e imágenes: ©Ayuda Directa
 
Imprimir artículo Wikio

sábado, 24 de septiembre de 2011

Diàlegs amb els autors, II: Jordi Colell

Amb un llenguatge senzill, tant pràctic com la indumentària que necessità per a escriure la gesta que jau dins les pàgines de Sol i amb la meva ombra, el nou llibre que l'excursionista egarenc Jordi Colell presentà el propassat 13 d'abril al mateix Centre Excursionista de Terrassa (del que n'és membre des dels 8 anys); l'autor narra en poc més de tres-centes pàgines la impressionant aventura, origen de la qual vingué de manera més o menys accidental:




«[...] Tenia clar que, després d'això, el que m'aniria bé és que em toqués l'aire, però passaven els mesos i la factoria on treballo anava aguantant en un estat de coma que ningú sabia quan podia durar. Alguna cosa estarem fent bé?, ens pregunt`vem els treballadors, i fins i tot bromejàvem amb si dalt de les oficines tenien un ordinador i una impressora on només fent intro sortien els bitllets fets. El cas és que, cada cop que es reunien, la direcció de l'empresa i el comitè sempre coincidien que estava tot molt malament, però mai concretaven quan faltava o com pensaven "baixar la persiana". I tal com tot això ronsejava, el meu viatge seguia amb el llumet encès en vermell, fins que arribà un dia que em vaig preguntar: Què passaria si els demanés quatre mesos de permís, ara que sobra gent. El més normal seria que em diguessin que sí; però... Em van dir que sí!! [...]».                  
(Sol i amb la meva ombra, pàg. 17)

Introduït com un diari, on se succeeixen nombroses efemèrides viscudes en el llarg viatge fet que portà a Colell del Cap de Creus fins al de Fisterra fa gairebé una dècada, i amb l'habitual assortiment de fotografies i il·lustracions simpàtiques que ens obren camí a l'inici de cada capítol, anirem emboint-nos de la passió muntanyenca d'un geerrista que ens ensenya que, per a viure una aventura, no fa falta anar-se'n a l'altra punta del món:

«[...] Torna una altra onada que acaba morint contra els esculls de roca i un faralló mig ofegat entre tanta escuma blanca. És la darrera que veig en tot el meu viatge que ara mateix s'ha acabat. Tanco la llibreta de notes i, per enèsima vegada, em carrego la motxilla a l'esquena per tornar a caminar. Són les primeres passes enrere, les que no voldria haver fet mai.
Gràcies a Escolta, vent... I... gràcies a tu, Laura, que tant m'has estimat. Sense tu no hauria pogut fer ni la primera passa.
Lentament, torno cap al fanal i veig el seu rostre amarg, el que ha presenciat tants i tants naufragis i el que no fa ni quatre dies va veure ofegar-se un pescador. Vaig fins una urna crematòria que encara fumeja, i remeno i bufo les cendres perquè es revifi el foc. Al meu costat hi ha la paret que emmuralla el far de Fisterra, que porta centenars d'anys plantat aquí dalt llençant senyals als mariners, sempre en el mateix lloc, quiet i sense moure's, presoner de la terra, encarat a l'oceà...

Respiro a fons, miro el cel, cremo una estampa i el fum se'n va amb el vent a buscar la llibertat. Deixo el far i me'n vaig amb ell. [...]».


(Sol i amb la meva ombra, pàgs. 314-315)


_L'entrevista_


Com que és difícil descriure una odissea com la seva, preferim que ens la resumeixi en una frase qui la visqué...
Potser la frase que millor resumeix el meu viatge és la del poema d'en Jordi Torres que surt al principi del llibre, quan en el final de tot ens diu, «mireu-me bé amics, sóc ric, fotudament ric». El llibre descriu el viatge d'un ciutadà tip de viure en una selva d'asfalt on cada dia va de bòlit, amb el cap esgotat, i on cada cop tot es més esperpèntic, decideix anar-se'n i fer un punt i a part en la vida. I així va trescant, gaudint de la natura, de la soledat... i al final quan torna de nou a la vida quotidiana ho fa amb energies renovades.

 
Al llibre, ens diu clarament que tots som amos i senyors de nosaltres mateixos. Tot és possible si t'ho proposes?
Jo crec que no. Tenim els nostres límits per dalt i per baix. Hi ha coses que no les podrem fer mai perquè ens manquen les qualitats per a fer-ho. Un exemple ben clar és que jo mai podria fer d'astronauta, simplement perquè em faria por i trobo que per a mi és un ofici molt difícil. I tampoc podria anar de carn de canó a una guerra; simplement, perquè tot i ser una feina fàcil també em faria por.  

 
Aquells que no hi estem bregats, pensem que els escaladors i muntanyistes cerquen reptes individuals, sovint impossibles, per a delimitar la seva resistència. En canvi, els que ho són, ho veuen amb una mirada més espiritual. I vostè?
Aquest viatge me'l vaig agafar com a les dues coses, sense que una sigui prioritària sobre l'altra. Per un cantó el vaig emprendre com un repte a superar, per tal de demostrar-me a mi mateix que era capaç d'aconseguir quelcom que em semblava una gesta muntanyenca que no està a l'abast de tothom. Potser perquè tampoc sóc un muntanyenc d’elit. Però d'altra banda, també cercava  rentar la ment de tan saturada que la tenim en aquesta vida moderna; i un cop ho aconsegueixes, inexorablement apareix l'espiritualitat; et trobes a tu mateix, veus la vida des d'una altra perspectiva. Amb poca cosa en tens prou i no et cal res més. La veritat és que un cop el viatge s'ha acabat, en el teu goig hi pesa més la part espiritual que no pas els mil set-cents quilòmetres fets.


Sol i amb la meva ombra ha adoptat l'antic format del quadern de bitàcora per a arribar al lector, el qual trobarà l'obra com una transcripció d'un diari personal. Uns mesos ençà, l'autora també egarenca, Gemma Solsona, fou entrevistada aquí amb motiu de la presentació del seu El sentit d'una vida, també autobiogràfic. Quins han estat els passos que ha seguit per donar-li forma al seu llibre?
En principi he de dir que el llibre de la Gemma Solsona i el meu, tot i ser tan diferents tenen quelcom en comú, i és el fet d’emanar de la feixuguesa de la vida actual. 

Un cop vaig acabar el viatge em vaig posar en contacte amb l'escriptor terrassenc Enric Soler, autor del llibre «Escolta, vent...», ell em va suggerir tres pautes a seguir, que son: entretenir al lector, intentar que aprengui alguna cosa i fer-lo pensar tot procurant obrir-li els ulls. Tot això vaig voler fer-ho amb el llenguatge del carrer, a voltes amb grolleria, però empeltat amb paraules poc usades del nostre idioma, per tal de que el lector aprengui vocabulari, ni que sigui obligant-lo a agafar el diccionari. I per altra banda també vaig encarar el llibre des de la incorrecció, entenent per incorrecte tot allò que diem en cercles íntims però en públic no es pot dir. Crec que a vegades la correcció ens fa caure en la hipocresia ja que només cerquem «el quedar bé». En canvi la incorrecció és més sincera ja que traiem tot allò que portem dins sense pensar si ofendrà o no. Quan va sortir el llibre tenia por que molts lectors se sentissin ferits en la seva sensibilitat, però afortunadament no ha estat així. He pogut copsar que la societat catalana és força madura i accepta tota mena de pensaments per més incorrectes que siguin.  

En aquests viatges ocorren moltes coses. Expliqui'ns algun fet digne de recordar.
Els instants previs a fer la primera passa. El moment d'acomiadar-me de la meva esposa en el Cap de Creus va ser molt emotiu. Tan ella com jo teníem una necessitat imperiosa de que el viatge sortís bé. Seguir les passes d'en Enric Soler era una idea de feia anys i una gran il·lusió, però també era una incògnita a esclarir, no sabia si seria capaç d’arribar a Fisterra.  El suport d'ella en aquest viatge ha estat fonamental, va haver d'assumir  tasques meves a Terrassa entretant jo trescava per les muntanyes.


Finalment, a tots aquells que vulguin emprendre una fita com la seva, què els hi diria?
Que tan aviat com puguin s'hi posin. Només es viu una vegada.





Sol i amb la meva ombra

Autor: Jordi Colell i Malla

Gènere: Narrativa de viatges

ISBN núm.: 978-84-92465-83-5

Silva Editorial, 2011

330 págines

Informació i venda:






Entrevista i ressenya: ©Literatura del mañana
Imatges i fragments de Sol i amb la meva ombra: ©Jordi Colell



Imprimir artículo Wikio

lunes, 18 de abril de 2011

Diálogos con los autores, II: Enrique Ballesteros Fernández


La suma de nuestras experiencias no es más que la mezcla de errores y éxitos. Y en su conjunto, lo que conocemos como vida, la cual es más que un concepto físico, es la metamorfosis definitiva en la que podemos hallar el sentido mismo de nuestra historia.

Con un cierto paralelismo a la narrativa de suspense de serie B de los 70 y 80, la novela de Ballesteros trasciende a las arenas del tiempo, aproximándonos —de nuevo— a ese tópico del Carpe Diem, en que el informático (metáfora de ese hombre moderno) choca con el campesino ignorante, buscando una respuesta a aquellos misterios atávicos del hombre, y que le llevan a una búsqueda tan personal como es la historia de su propia vida. Ballesteros vuelve a usar el tan prolífico argumento de la novela del XIX, en la que los hábitos del hombre de ciudad se contraponen con la rutina campestre del villano, estableciéndose una mezcolanza de pasiones y realidades, que dan paso a toda una serie de razonamientos que Néstor, el protagonista de la novela experimentará, paulatinamente, en la venta La nada, una alegoría rural que se nos anunciará como el génesis de la vida humana. Algo tan visceral que, al tiempo, el autor refleja con un absorbente vocabulario y atrapante argumento en doble plano que se proyecta sobre la historia con un halo de misterio que seduce al lector por completo.

 
«[...] Se trataba de un estante en el que se colocaban, con un orden minucioso, los antepasados de los Buendía de generación en generación, del más reciente al más antiguo.

—Felipe II tenía una sala igual en El Escorial. Ese hombre tenía un imperio en el que no se ponía el sol; sin embargo, cada vez que caía la noche, se plegaba como cualquier insignificante mortal ante la mirada de sus ancestros, ante el peso de su linaje. Mire, mi único imperio esta aquí y es lo que ve. ¡El imperio de la existencia! [...]» Ancestra (pág. 28)



Con unos diálogos ágiles, el autor esgrime un argumento que mide su consistencia por el velo de misterio que traspúa. A ello, debemos sumarle toda suerte de ilustraciones en monocromo que aluden a lo indeterminado, y que simbolizan a lo eterno, quizás algo infantiles, aun origen y final de todo; un némesis que se expresa en el caserío La nada como una alegoría desconcertante de nuestra propia realidad. Allí, el pasado se funde con presente y a la inversa, y en derredor esa ameba que todo lo engulle llamada tiempo, y el significado que, en distintos prismas personales, entraña en cada uno de nosotros.

Ballesteros consigue mantener la atención del lector con una obra sencilla y un argumento no demasiado original, pero que transciende a la conciencia y a la vida, analizándonos el estado de las cosas y los principios del Ser. Algo tan lejano como próximo a nuestro tiempo. Realidades incorpóreas que siempre se han atribuido, en cierto modo, y con un amplio abanico de dudas razonables, a algunos de los conceptos filosófico-existenciales de nuestra civilización. Y todo ello, visto desde una palabra (Ancestra), que, como vemos al final de la novela, simboliza algo más que un lugar utópico donde se concentran los lazos históricos de una familia cualquiera. Nos damos cuenta de que la historia es una vía muerta sin el hálito que la lleva, el río que la hace durar en forma de ese «amor eterno» que es el nexo de unión entre presente, pasado y futuro:

«[...] Bajo los pinos, dos sombras minúsculas. Un par de seres que piensan, sienten, aman, luchan, dudan. Como todo lo que dejan atrás, como los mundos de los que les precedieron, como las almas que los han hecho posibles, como las almas que pensaron, sintieron, lucharon y dudaron antes que ellos. Una nube esconde el sol bajo miradas eternas. Eternas sí, porque así miraron sus abuelos, los abuelos de sus abuelos y sus antepasados todos [...]». Ancestra (pág. 203)






_La entrevista_

Cuando nos hablan de nuevos escritores, solemos mirar hacia las nuevas figuras literarias que aparecen, año tras año, en las librerías; en su mayoría novelistas advenedizos que han logrado algún galardón. No obstante, pocos somos los que ahondamos hacia esa extensa región donde habitan aquellos «misteriosos desconocidos», perdiéndonos la oportunidad de encontrar joyas como Ancestra, su recientemente publicada novela. ¿Qué le impulsó a escribirla?
Antes de nada darles las gracias por abrirme un hueco en este blog. La joya es formar parte de unos contenidos tan valientes como los de Literatura del mañana.
Pudo Ancestra comenzar contemplando, en los viejos álbumes familiares, las fotos del pasado, de nuestros abuelos, bisabuelos, etcétera. Entonces quizás en algún momento, no se por qué, uno se interroga, a uno le pica el gusanillo. ¿Quiénes eran? ¿Qué hacían? ¿Cómo vivían? Luego, en la vida, las vivencias, recuerdos, desengaños, miradas... el subconsciente o yo que se qué debe tener la facultad de crear algo que, como si fuese un parto, llega un momento en el que te pide salir y entonces no hay más que hacer. Lo que sea nace.


Un año después de su publicación, después del estímulo de las primeras presentaciones, ya el libro en el mercado, de igual a igual con el pavoroso número de nuevas publicaciones que nos ha traído el 2011, ¿qué valoración le haría?
La valoración es muy positiva, porque en este mundo sobrecargado y mastodóntico de la edición es muy difícil seguir manteniendo una obra en el punto de mira después de un año y Ancestra lo está consiguiendo. Cuando eso sucede, como en este caso, es gracias a la labor de los lectores que comparten sus comentarios en las redes sociales, o en blogs. Sin ellos sería imposible por mucha promoción y mucho marketing que hubiera.

Es posible encontrar, en el velo de misterio que encierra la obra, unos visos algo decimonónicos, siguiendo la línea expresiva de prosistas como G.A. Bécquer. ¿Cree que esta forma de narrar es propia de los escritores andaluces?
No creo, porque el panorama literario andaluz es enormemente rico como para asociarlo con un tipo de narrativa. No me canso de repetirlo: de existir crisis, esta está en la industria, no en la creatividad de los autores que salen a borbotones, aunque a veces nos enteremos a través de Internet y no a través de los cauces oficiales de editoriales, librerías, etcétera...

Sumergiéndonos en las páginas de Ancestra, encontramos un guión muy bien labrado, con unos personajes sencillos, dispares, pero que nos hacemos nuestros enseguida y, sin perder pasada, integrarnos en una historia que no tiene nada de original, aunque sí mucho por el estilo que se ha usado para narrarla. ¿Cuánto tiempo ha necesitado para dar a luz a su pequeño engendro?
Estuve desde principios de 2008 hasta mediados de 2009 dándole forma a Ancestra. Casi año y medio, no sólo de escribir sino también de interminables retoques, correcciones, revisiones, etcétera, para que tuviera la mejor (o más inquietante) cara posible.

Cuando hablamos de historia, en este género, el escritor se ciñe a la realidad (aun siguiendo su intuición para tejer su ficción particular). Sin embargo, cuando la historia se convierte en un elemento metalingüístico de la misma, ¿cómo se estructura?
Creo que hay que huir de formulismos a la hora de estructurar una historia. Cada una tiene su alma y lo que funciona en unos casos lo arruinaría todo en otros. El autor tiene que tener la suficiente habilidad para darle a cada historia lo que esta le pide: los tiempos, las esperas, los silencios. Eso no siempre es fácil, pero cuando se consigue se gana mucha autenticidad.
En el caso del asunto histórico creo que lo importante es saber de qué estás hablando, echarle muchas horas de documentación para que todo sea creíble y después poner todo eso a disposición del alma de lo que estás contando.

Ancestra, al margen del concepto utópico al que obedece, ¿qué es?
Ancestra es ese paraíso perdido que todos llevamos dentro, ese pudo ser y no fue, esas ilusiones convertidas en fantasmas, que creo que todos debemos de hacer, al menos, el esfuerzo de mirar a los ojos, de asomarnos a esas catacumbas del alma donde habitan los monstruos para poder ser de veras nosotros mismos.

¿Qué es más necesario, vivir de los recuerdos o crear nuevos?
Para crear nuevos recuerdos es necesario contar con los antiguos. Hasta los físicos nos están diciendo que el tiempo no es lineal, como nos habían contado. Sin los recuerdos y la memoria todo aquello que creáramos estaría sustentado por el vacío.

Por último (dándole las gracias por su participación aquí) díganos, ¿nos tiene preparado algún nuevo título en un futuro próximo?
Sí, de hecho ahora estoy inmerso en una nueva novela sobre el tema de la identidad que, confío, saldrá a la luz en el próximo año.

 

Licenciado en Biología por la Universidad de Málaga, Enrique Ballesteros Fernández es uno más de aquellos nuevos literatos que hemos visto nacer en los últimos años, sujeto a esa tendencia (o condición humana) que hace que muchos individuos se salten la tangente y no se pongan sólo a escribir, sino que acaben publicando. Ballesteros no es la excepción a la regla sino uno de esos nuevos escritores, aún por descubrir. Y Ancestra, su primera novela, la muestra clara de ello.














Título: Ancestra

Novela
Éride ediciones (2010)
Precio: 15 €
Autor: Enrique Ballesteros
208 páginas
ISBN: 978-84-92732-60-9
Información y venta:
(descargables, gratuitamente, los dos primeros capítulos desde la web del autor)



 

Reseña y entrevista: ©LITERATURA DEL MAÑANA
Fotografías y fragmentos de la novela: ©Enrique Ballesteros Fernández





Imprimir artículoWikio

jueves, 6 de enero de 2011

Àngel Brichs entrevista un dels últims mites literaris del segle XX: Sven Hassel



Tres pàgines a tot color il·lustren una de les últimes entrevistes (en vida) que se li han fet a l'hiperfamós novel·lista d'origen danès, Sven Hassel



"La tragèdia del soldat alemany es troba en llur creença de que existeix una finalitat sensata per a continuar la resistència i sacrificar la seva vida. Dia rere dia fa allò humanament impossible per una cosa que fa temps que ja està perduda".

Comte Klaus von Stauffenberg
(Poc abans de la seva execució, el 20 de juliol de 1944)



Amb aquesta cèlebre frase Àngel Brichs inaugurà, en el núm. 2343 de la revista Rubricata (edició de gener de 2011), la secció que portaria el nom de "Veus de fora". I ho féu amb un d'aquells noms que no s'obliden en literatura: Sven Hassel, tot un veterà de guerra (combaté a la 2a Guerra Mundial en la majoria dels fronts que el seu exèrcit, la temible Wehrmacht, obrí) i no menys quant a l'àmbit literari (fet que ho demostren els més de 52 milions d'exemplars venuts de les seves catorze novel·les publicades).




Algunes notes sobre Hassel...

Sven Hassel és un exveterà de guerra que participà a la Segona Guerra Mundial com a soldat alemany, combatent a la majoria de fronts que aquell exèrcit obrí, exceptuant el nord d'Àfrica. Fet presoner pels rusos al final de la contesa i emmalaltint de febre caucàsica l'any 1957, la qual desenvolupà durant la guerra, aquest danès que fou reclutat, forçadament, per la Wehrmacht i entrés a Polònia amb llur regiment blindat, el "Panzeregiment 2n d'Eisenach" (1939); instal·lant-se a la seva Dinamarca natal (però visquent llargues temporades a Barcelona), Hassel tornà de presidi amb una idea mig nua al seu cap, la qual més tard aniria desenvolupant per a transformar-se en catorze bestsellers que passarien a la història de la narrativa bèl·lica contemporània.
Amb més de cinquanta-dos milions d'exemplars venuts a tot el món i la traducció (en més de quinze llengües des de 1964) de la major part de les seves obres (sent publicades, també, a més de 50 països), Hassel i la seva cosmogònica visió antibèl·lica i cruel d'una guerra en la que ningú és invulnerable (explotada fins el caos i l'extrem salvatgisme pels membres de la seva mateixa unitat: els cèlebres "Hermanito", "Joseph Porta", "Barcelona Blom", entre d'altres incondicionals de les seves entregues), basant-nos en l'estricte codi de conducta, amb freqüència alterat pels seus components, que caracteritzava l'imbatibilitat del soldat alemany (fet que queda expressat en unes línies, que, Sven utilitza, insistentment, a moltes de les seves novel·les i que hem inserit a l'inici d'aquest reportatge), es pot dir que, aquesta màxima, avui dia (i també a la literatura), ha obtingut el seu màxim significat.





Copyright:

Text i imatges:
©Revista "Rubricata" i Àngel Brichs


Introducció:
©LITERATURA DEL MAÑANA



Publicades en aquest bloc amb l'aprovació prèvia dels seus autors:


domingo, 17 de octubre de 2010

Olalla García y la novela histórica actual (Dossier)


Los más deseados

Con la aparición de autores como J.G. Atienza o Arturo Pérez-Reverte, el tan ufano y -a su tiempo- deseado género histórico que se cultiva en nuestro país, ha conseguido dar un vuelco, convirtiéndose en una de las tangentes literarias por excelencia de los lectores.
Hace poco más de quince años, esta narrativa, la cual estaba predestinada a un débil -pero sólido- reducto de novelistas y escritores anglófonos que, desde fines de los setenta, habían conseguido implantar esa tendencia (Peter Berling, Noah Gordon, H. Carter, fueron algunos de esos valores), conquistaron el interés del público lector, acuñando todo un fenómeno de masas que, sumándose a esos valiosos y antes expresados nombres "españoles", trocó -para siempre- un mundo editorial y literario muy dividido, y disgregado en una miasma de géneros narrativos que luchaban por conquistar el corazón del tan ansiado, y pocas veces, conseguido lector.

Frente a todo lo que pudiéramos pensar, la narrativa histórica pertenece a un género -a día de hoy- que poco tiene que ver con la línea que trazó el romanticismo ni la versión ensayística que nos señalaban los romanos. Esta novela, en mayor experimentación -si cabe-, se jacta, a día de hoy, por ser el único género -en prosa- que requiere una mayor búsqueda de contenidos y técnicas que atraigan al lector, para lograr -con todo lujo de detalles- un interés en la lectura, gracias a una mezcla en la que lo veraz se funde con la imaginación del autor, pero con la Historia -en letras mayúsculas- como testimonio y juez de excepción; una historia que puede sernos conocida o no, pero que apura la copa de un argumento central, que evoca tiempos pasados y nos sitúa en etapas históricas que la humanidad ha visto nacer y morir, pero que sabe, ante todo, que han existido. Y es ese hecho lo que añade máxime interés a un hilo conductor que se sumirá a los designios e inspiración individual de cada autor o autora.

La novela histórica se sumerge en un mundo donde no todo son anaqueles dorados y glorias caducas sino que también existen mujeres y hombres de carne y hueso que viven y piensan con total libertad, y no como meros fetiches de la mente creativa del escritor.
Cuando escribió la escena de la batalla de Montségur, el historiador inglés Peter Berling complementaría, con su gran imaginación, unos hechos que no se relatan más que en algunos códices inaccesibles de alguna biblioteca olvidada, y no con la imparcialidad y rigor necesarios. Pero es entre el velo de la leyenda y -a la vez- lo onírico de sus personajes junto a un tema sugerente, "la cruzada contra los albigenses" -en ese caso-, donde la mente del lector y un buen guión novelado hacen el resto, logrando que hechos ocurridos hace más de siete siglos se sucedan con la misma veracidad y realismo de haberlos vivido en primera persona.
Esta narrativa sojuzga los pensamientos del autor, para ver desarrollar una prosa que se instala en lo experimental -acudiendo a una forma de narrar antigua y actual- dotada con un lenguaje culto pero no arcaico, adaptado a nuestra época con amplios matices y estilos diversos, y recreándose en un género literario donde el escritor poco puede poner de su parte salvo aquella cualidad que, al hablar de otros, pocos poseen: escribir bien. Algo que, en comparación con la prosa de García, otros autores, en cambio, prefieren recalar más en el ritmo y en el vigor narrativos que en la rigurosidad de sus argumentos, como es el caso de actuales best sellers como “El brillo de la seda” de la inglesa Anne Perry.

Sin embargo, por mucho que se haya hablado acerca del papel comercial que juegan este tipo de novelas, cada día es más común encontrar un tratamiento más elaborado del texto, donde la tarea del narrador antepone la descripción de elementos sociales de la época en la que transcurre el guión; como es en el caso de este fragmento de la de Olalla, en la que se destaca el papel de la mujer en la Persia Sasánida:

Pero existía una razón más por la que Humay lamentaba la pérdida de aquella mujer desconocida. En los aposentos privados de cada noble persa eran dos las mujeres que debían disputarse el estandarte de la supremacía: la esposa principal y la madre del señor. Mas en aquellas salas la desaparición prematura de la dama Shahrevar había cedido a la joven Morvarid, ya desde el día de su matrimonio, el cetro de la autoridad indiscutible.

Entrelazándose cada capítulo como vidas que andan paralelas al argumento central de la obra, vistas en el caso de "Las puertas de Seda" con dos versiones "objetivas" de civilizaciones que tienen más en común de lo que lo que en la sucesión de escenarios y cuadros de costumbres nos delatan antagónicas, enebran un hilo argumental rico en diálogos y escenas bélicas trepidantes, donde la meticulosidad en la gestión de los personajes y los hondos conocimientos del período histórico que nos describe la autora, añaden un interés a una lectura que ya es de por sí amena y agradable.




La novela histórica de hoy

Hasta hace pocos años, la interpretación histórica de las novelas, obedecía más bien a una propuesta para un futuro guión cinemtográfico, donde los valores documentales del reportaje ahogaban todo trasunto histórico que no interesase al autor, pasando la historia a ser un esbozo muy lejano a la realidad de la época que se retrataba.
La novela histórica de hoy exige cambios formales y estilísticos, tanto en su léxico como en la adaptación historiográfica del contenido que en ella se expresa. Por ello, es lógico encontrar -como vemos en el caso de Olalla- todo un correlato de terminologías antiguas que se funden con un vocabulario y expresiones adaptadas a un castellano "moderno" que no busca un lenguaje ampuloso y arcaico para idealizar los ambientes de la época en la que versa la historia, sino que prefiere ahondar en un contenido histórico "veraz" que yace subyacente, pero riguroso, al laberinto de pasiones, violencia y dramatismo que acuña la autora en su prosa, huyendo del ensayismo pedante de autoras como Marguerite Yourcenar y de epopeyas increíbles de cuantos Walter Scott o Emilio Salgari hayan existido, dotando al texto de una narrativa firme y bien conducida, donde el guión busca el equilibrio dentro del período histórico en el que se narra, y no al revés, consiguiendo conquistar a ese lector -cada día- más exigente.

A diferencia de otros novelistas, Olalla opta por adentrar al lector -poco a poco- en sus novelas, empezando por un desarrollo y descripción de la acción poco ágil, donde priman las descripciones de los personajes y las bellas escenografías del modo de vida de la época, para ir consiguiendo un interés progresivo, en la medida en que se lee. García utiliza algunos nexos de unión con la narrativa árabe de nuestros días, recreando una historia que se mide en un perfeccionamiento del lenguaje para una mayor interpretación del vocabulario antiguo -como vemos en el glosario que aparece al final-, sin perder autenticidad, y apostando acerca de ello como si de un obra al más puro estilo "Maalouf" se tratara.


Curiosidades:

Entre otros aspectos que cruzan el argumento de la novela -de arriba abajo- aparecen toda una serie de seudohistorias o subtemas que corren paralelos al nudo argumental. Algunas que podemos encontrar en "Las puertas de Seda" son la relación de los apóstatas (que reniegan de su fe para vivir en libertad), los cristianos renegados (que conservan su fe y viven en la marginalidad) y las rencillas que se derivaron de los primeros Concilios cristianos, los teólogos fanáticos como Novaciano, entre otras cuestiones que alimentan la fe en la lectura.
Argumentos y más argumentos que discurren paralelos a una etapa histórica poco conocida y aún menos estudiada. Una época que versa sobre las vicisitudes, valores y principios de una de las civilizaciones más interesantes de la antigüedad: el imperio sasánida.

En el ocaso de la Persia Sasánida, un episodio tan digno de ser contado como efeméride ocurrió ante las dunas de la Meca, ciudad que vería nacer a Mahoma. Cuentan las crónicas que un poderoso ejército en el que había un elefante causó gran desconcierto y devastación en la batalla, hasta que dichas tropas, producto de la climatología y la acérrima voluntad de los defensores, fueron puestas en fuga y huyeron.
La dinastía sasánida, heredera del antiguo mito persa y de los cambios históricos que propiciaron la caída de Roma y el inicio de las guerras de religión, en una encrucijada de cultos y civilizaciones diversas, frecuentemente en guerra y profundamente antagónicas, fue un escaparate histórico de quinientos años más interesante de lo que podamos imaginar, algo que, ahora -sin duda alguna- tendremos la oportunidad de descubrirlo.


El apunte:




Título: "Las puertas de Seda"
Género: Novela histórica
531 páginas
Autora: Olalla García
ISBN: 978-84-670-2524-8
Editorial Espasa Calpe S.A.
Precio: 22,90 €


LA ENTREVISTA

A.B.: Construir historias sobre los mismos hechos que la historia nos ha relatado es una tarea ardua que requiere copiosas horas de estudio y dedicación. ¿Cómo definiría la novela histórica que se escribe en la actualidad, de ensayo o de thriller?
O.G.:
Por definición, no debería ser ninguna de las dos cosas. El problema es que, en ocasiones, las etiquetas con que nos encontramos cuando buscamos en una librería obedecen más a criterios comerciales que a razones literarias. Hoy día se cataloga como “novela histórica” a cualquier thriller ambientado total o parcialmente en el pasado, incluso si su rigor histórico es más que dudoso.

A.B.: Muchos son los autores que escriben a merced de dos argumentos paralelos que se encuentran, cosa muy vista en la narrativa anglófona. De hecho, la enorme profusión de personajes que utiliza en sus obras, elimina cualquier rasgo de un hilo conductor lineal. ¿Cree que esta técnica es cómoda para el lector?
O.G.:
La linealidad de una trama no guarda relación con el número de personajes implicados en ella. En mi caso, los diferentes personajes tienen la función de crear conflictos, de abarcar las distintas formas de pensamiento que convivían en la época. Soy de la opinión de que la función del escritor no es tanto la de proporcionar respuestas como la de plantear las preguntas, exponer argumentos y dejar que lector extraiga sus propias conclusiones. Por esta razón, los diálogos son muy importantes en mis novelas y están tratados con enorme cuidado. Sin embargo, nunca pierdo de vista los elementos narrativos necesarios para conseguir que la trama sea ágil, fluida e interesante, y que mantenga la atención del lector.


A.B.: Los que compran sus novelas, ¿han de ser unos apasionados de la Historia?
O.G.:
No necesariamente. Algunos de mis lectores asiduos son, según propia confesión, personas que no acostumbran a leer ni ensayo ni ficción histórica, pero que aprecian la profunda carga humana de los personajes y las aventuras que estos viven, y que los obligan a tomar decisiones muy difíciles que, en ocasiones, ponen a prueba sus convicciones o su propia humanidad.


A.B.: Tras “Ardashir, rey de Persia” (2005) y “Las puertas de Seda” (2007) -la novela que reseñamos aquí-, usted se ha convertido en una de las referentes de la novela histórica que se escribe en nuestro país. La aparición de “El jardín de Hipatia” dio un vuelco con el estreno cinematográfico de Amenábar, “Ágora”. Hay muchos críticos que opinan que la novela histórica que se produce hoy en día tiene sentido gracias al cine. ¿Está de acuerdo con eso o cree -por contra- que dicho género, del mismo modo que la novela negra o la de corte fantástico, tiene dos tipos de lectores: los que compran porque está de moda y los asiduos?
O.G.:
“El jardín de Hipatia” es un proyecto completamente independiente a cualquier producción cinematográfica, y que me llevó tres años entre el proceso de documentación y el de escritura. No es cierto que la novela histórica (ni cualquier otro tipo de creación literaria) “tenga sentido” gracias al cine, ni siquiera en el caso de aquellas novelas que son adaptadas a la pantalla. Estoy pensando, por ejemplo, en “Soldados de Salamina”, cuyo guión cinematográfico presenta cambios evidentes respecto a la obra original; sin embargo, tanto el autor del libro como director de la película coinciden en que dichos cambios no sólo fueron necesarios, sino también acertados, puesto que, por su diferente naturaleza, una novela y una película precisan de recursos distintos para expresar un mismo mensaje o una misma emoción.


A.B.: Revivir épocas pasadas provoca una búsqueda de la espectacularidad, esplendores caducos y la vuelta a conceptos ancestrales como el honor, la patria y la camaradería, preceptos que se hallan bien conjuntados en sus novelas, al mismo tiempo que se genera una excelente caracterización de las costumbres y la vida de la época en que transcurren sus historias. ¿Qué es aquello sobre lo que ha soñado escribir pero que aún no ha escrito?
O.G.:
Tengo la inmensa fortuna de haber escrito siempre los libros que he querido escribir. Espero que esto siga siendo así en el futuro.






Algunas notas sobre la autora...



OLALLA GARCÍA nació en Madrid. Estudió Historia y realizó cursos de especialización en Salamanca, Bolonia y París. Fue profesora universitaria, ha participado en numerosos congresos y ha publicado artículos de investigación en diversas revistas especializadas. Actualmente se dedica, en exclusiva, a actividades relacionadas con el ámbito literario.
Habla cinco idiomas y trabaja como traductora literaria; entre otros, ha traducido textos de Stendhal y Flaubert. Como novelista, ha publicado Ardashir, rey de Persia (2005), Las puertas de seda (2007) y El jardín de Hipatia (2009). Su obra se caracteriza por un cuidado rigor en lo relativo a la ambientación histórica, la profundidad psicológica de sus personajes y de sus diálogos, sin que lo anterior vaya en detrimento de una trama ágil y fluida. Su página web www.olallagarcia.com incluye, entre otras cosas, información histórica suplementaria sobre cada una de sus novelas.





Copyright:


De el artículo y la entrevista:
©Ángel Brichs



Imágenes:
©Olalla García



Publicado en este blog bajo el consentimiento de los autores:
www.literaturadart.blogspot.com



Related Posts with Thumbnails

Espacios publicitarios: